Conoce tu naturaleza auténtica y divina. Abandona este sendero terroso. Eres un león y no un cordero. Eres un verdadero emperador y no un mendigo. Eres el hijo de Dios y no un ser débil atado a esta tierra perecedera. Sólo piensas en tu cuerpo, tu alimento, tu esposa, tu hijo, tu amigo, etc.; pero nunca diriges tu mente hacia el interior para descubrir qué hay dentro de ti mismo. Crees que tu cuerpo, este manojo de huesos y carne, es real y de acuerdo a ello desarrollas todo el abanico de ambiciones y actividades de tu vida. Has confundido a la sombra con la sustancia. Te contentas con cosas superficiales. A pesar de tener la capacidad de pensar, no deseas utilizar ese poder en la búsqueda del Ser Inmortal. Has perdido la valiosa joya El Ser para obtener un simple trozo de cristal roto. ¿No es esto acaso una insensatez? ¿Por qué balas como un cordero? Afirma, reconoce y realiza tu naturaleza Divina . Te contaré una pequeña historia. Escucha con absoluta atención. Había en cierta oca...