A los que quieren tender puentes con los demás. Un buen hombre vino un día a exponerme un problema que tenía en su matrimonio, escuché atentamente todo su planteamiento. Según él su pareja lo quería abandonar porque ya no lo amaba, por supuesto le echaba toda la culpa a ella. Me manifestó su deseo de salvar su hogar, aunque su esposa estaba decidida a divorciarse, y que le gustaría que yo hablara con ella a ver si desistía de esa idea, aunque al mismo tiempo expresaba: “Lo veo muy difícil, mi esposa no quiere que ninguna persona ayude en este conflicto”. Después de que se desahogó y de darle mi punto de vista, le dije: “Dile a tu esposa que quiero escucharla”. _ Sí padre _ me dijo _, le voy a decir que usted quiere hablar con ella. _ No, no le digas así, dile: “Hablé con el padre y él quiere escucharte a ti también”. _ Se lo diré pero sé que ésa no va a venir. _ Pero acuérdate, dile que la quiero escuchar. ¿Cómo le vas a decir? _ insistí mucho en esto porque me di cuenta de que este ...