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Mostrando las entradas etiquetadas como Ricardo Bulmez.

Dile que quiero escucharla .

A los que quieren tender puentes con los demás. Un buen hombre vino un día a exponerme un problema que tenía en su matrimonio, escuché atentamente todo su planteamiento. Según él su pareja lo quería abandonar porque ya no lo amaba, por supuesto le echaba toda la culpa a ella. Me manifestó su deseo de salvar su hogar, aunque su esposa estaba decidida a divorciarse, y que le gustaría que yo hablara con ella a ver si desistía de esa idea, aunque al mismo tiempo expresaba: “Lo veo muy difícil, mi esposa no quiere que ninguna persona ayude en este conflicto”. Después de que se desahogó y de darle mi punto de vista, le dije: “Dile a tu esposa que quiero escucharla”. _ Sí padre _ me dijo _, le voy a decir que usted quiere hablar con ella. _ No, no le digas así, dile: “Hablé con el padre y él quiere escucharte a ti también”. _ Se lo diré pero sé que ésa no va a venir. _ Pero acuérdate, dile que la quiero escuchar. ¿Cómo le vas a decir? _ insistí mucho en esto porque me di cuenta de que este ...

¿Quieres perder el sol?.

Para los que quieren disfrutar las cosas. Al jardín de una casa llegaban muchos pajaritos que alegraban el ambiente. La dueña hizo construir una gran fuente donde diariamente colocaba una bandeja llena de alpiste y de semillas para que se alimentaran. Era una diversidad inmensa de avecillas de todos los tamaños, colores y especies que venían y se iban cuando querían; la señora disfrutaba mucho sus cantos y su presencia. En una oportunidad alguien le recomendó que los atrapara para venderlos, pues los pagaban muy bien. La señora construyó una gran jaula y ahí metió a todos los pajaritos que agarraba, pero ya no contaban como antes porque se sentían esclavos y los otros ya nunca más regresaron al jardín. Al principio la venta de los pájaros iba viento en popa pero poco a poco la demanda disminuyó, los precios bajaron y el valor del alimento subió. La mujer se desesperó ante la inversión que había hecho. La mejor jaula es la de nuestro jardín porque ahí los pajaritos entran y salen cuando...

Ahora lo entiendo ...

A los que quieren comprender a los demás. Siendo niño pertenecí al movimiento scout. Ahí nos enseñaban, entre otras cosas, la importancia de la “Buena Acción” que consistía en realizar todas los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y botarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar los platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. Me gustaba mucho cumplir esta tarea. Un día caminaba por una calle coriana y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse. Estaba herido, un carro lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse. Vi allí una gran oportunidad para hacer la “Buena Acción” y como buen scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas. Yo nunca había entablillado a nadie pero el “Manual Scou...

Se parece a un perro.

Alguien con intención de ofender le dice a otro: -- Usted se parece a un perro que yo tengo. -- ¡Qué bueno! ... Entonces tiene usted un perro muy bonito. Quien tiene una autoestima alta es difícil de ofender. Para que tú puedas ofender, tienes que contar conmigo. Para que tú puedas odiar depende de mi, no de ti. El amor que tú me brindas está en mi, no en ti. El problema no es que tú me digas que me parezco a un perro. El problema es que yo me sienta y crea que soy un perro. De ti depende decirme cosas... Pero de mi depende el creerlas. Tú no puedes sentir por mi. Ni creer por mi. Ni amar por mi. Yo soy yo. Ricardo Bulmez.