Todas las cosas del universo van de lo sutil a lo manifiesto y regresan de nuevo. Tanto si se trata de la forma de una estrella o de una persona, el proceso es el mismo. Primero, existe la energía sutil. A continuación, se hace manifiesta y cobra vida. Después de un tiempo, la vida se acaba, pero la energía sutil continúa, bien volviendo al reino sutil, en donde permanece, o uniéndose de nuevo a las cosas manifestadas. El carácter de tu existencia viene determinado por las energías a las que te conectas. Si te unes a energías toscas, amar a una persona, odiar a un clan, rechazar una experiencia o condescender habitualmente en otra, llevarás una serie de vidas pesadas y encadenadas. Esto puede continuar durante un largo y aburrido tiempo. El proceder del ser integral es unirse a las cosas más elevadas. Aferrándose a lo que es refinado y sutil, atraviesa los reinos refinados y sutiles. Si entra en el mundo, lo hace ligeramente y sin apego. De este modo, puede ...