¿ Alguna vez has aplicado la filosofía de un niño en tu vida ? Observa: Un niño sabe sonreír sin temor a lo que digan los demás, su risa es espontánea, sincera y libre de prejuicios; qué significativo sería que los adultos aplicáramos esta forma de pensar en lugar de cargar tantos problemas. Un niño juega con quien sea, lo importante es ser feliz; no distingue sexo, raza, aspecto físico ni posición económica; lo único que él quiere es sacarle provecho al día, con el máximo de dicha. Las relaciones humanas son tan naturales. Un niño perdona fácilmente, si se peleó con determinado amigo, en unas horas ya lo puedes ver abrazándose con éste; no lleva a cuesta rencores por años cuyo fin es limitar afectos. Un niño llora cuando perdió algo que amaba y se desahoga sin el miedo a los comentarios de otros niños por su reacción; está consciente de que aquella mascota, aquel juguete, aquel familiar, aquel sueño, se fueron y tiene que descargar el dolor de aquella pérdida. Un niño olvid...