Dejarse ir físicamente es cuestión de liberar tensiones. Por efecto del estrés, el cuerpo se tensa; la respiración se torna superficial y arrítmica, el equilibrio hormonal pasa de sus niveles normales al estado hiperalerta de luchar o huir. O puedes manejar todo esto al mismo tiempo. En todo programa para el manejo del estrés debes tomar un compromiso a largo plazo, ya sea mediante la meditación, el yoga o cualquiera de otras incontables opciones. El estrés es permanente; por lo tanto la reducción de estrés también debe ser permanente. A corto plazo, desprenderse del estrés requiere relajarse. Aspira profundamente y con medida; deja que el aire escape libremente. Acuéstate, en lo posible, y permite que la liberación se produzca durante el tiempo necesario. Entre las señales de una buena liberación figuran los bostezos, suspiros, sollozos callados, toses, estornudos, y somnolencia, deja que tu cuerpo haga cualquiera de estas cosas o todas ellas. Otros medios de liberación física...