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Aura.


“El sendero que conduce a las estrellas se encuentra en el rayo de luz que mora en tu alma, tu mente y tu corazón".

La memoria de los pueblos nos habla de un diluvio mítico, seguido de un amanecer nuevo y radiante simboli­zado por un arco iris. Sus colores le revelaron al ser humano el secreto maravilloso de la Luz y el juego de las energías vibratorias que le daban Vida. Y así, el hombre arco iris, puente entre el cielo y la tierra; unas veces llevando su mirada hacia el espacio y otras hacia el suelo, busco ese ropaje, que cubriéndole, lo convertirán en un ser de Luz, un espíritu radiante ante el paso de la Vida. Tuvo que abrir los ojos de su alma, para lograr ver más allá de su imaginación a todos los seres vivos inmersos en un campo de Energía Universal. Los llego a percibir envueltos en un océano de Luz que parecía adaptarse a su forma... miró y meditó... y supo que cada uno de nosotros tenía un arco iris... un reflejo de EI... y le llamó Aura. Esos colores, fueron y son el espejo de nuestra alma. Palidecen cuando anochece en nuestro corazón o se llenan de brillo cuando somos felices.

¡Si pudiéramos ver nuestro arco iris cuando el amor vive en nosotros!

Tratemos de ser discípulos de la Luz, sin importar el grado de conciencia que tengamos, ya que cuando arde la llama de la Vida en nosotros, todo se ilumina. ¡Vistámonos de colores! Dejemos a un lado los pesares y pintémonos de alegría.



Luis Rutiaga Cárdenas.



Comentarios

  1. HOLA AMIGA, GRACIAS POR ESTE MENSAJE LLENO DE OPTIMISMO, EN EL QUE PROPONES "SER LUZ". ME PARECE FUNDAMENTAL TENER LA CAPACIDAD DE PODER VER EN NOSOTROS MISMOS "EL ARCO IRIS"...MIS SALUDOS...PATRY

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A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!

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