Ir al contenido principal

¡ Oh Dios !


¡ Oh Dios !
Cuando presto atención a la voz de los animales,
al rumor de los árboles,
al murmullo de las aguas,
al bello gorgojeo de los pájaros,
al zumbido del viento o al estruendo del trueno,
siento en ellos un testimonio de tu unidad;
siento que eres el supremo poder,
la omniscencia, la suprema sabiduría,
la suprema justicia.
¡ Oh Dios !
Te reconozco en las pruebas
por las que estoy pasando.
Permite,¡ oh Dios !,
que tu satisfacción sea mi satisfacción.
Que yo sea tu alegría, esa alegría
que un Padre siente por un hijo.
Y que yo me acuerde de Ti
con tranquilidad y determinación
incluso cuando sea dificil decir que
TE AMO.






Dhul-Nun.
( Maestro sufí )




Para Tita con todo mi amor.


Comentarios

  1. La plegaria es un pensamiento que vuela lleno de sentimientos está vivo ...con las alas de tu corazón va entre las sombras la luz ...se mira y descubre que lleva tu túnica ....cuando siderales luces en ella se refleja y le susurran yo esto dentro de ti ...no hay nada que no sea escuchado hasta el silencio encontrara respuesta ...quizás a veces pareciera tener forma indescifrable ...pero el alma sabe que siempre habrán flores que nos acompañaran en la rueca de la vida ...hermoso y más si es dedicado a alguien eso habla de tu hermosa alma...besos

    ResponderEliminar
  2. No conocía este poema .. Gracias !!
    me ha parecido una forma de orar muy especial
    Que tengas buen fin de semana Pao .. un abrazo .. nos vemos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!

Entradas populares de este blog

Prometo.

Si te atreves, no me sueltes...

Ayúdame a mirar...

“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando. Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad del mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. Y cuando al fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió al padre: "¡Ayúdame a mirar!" ( Eduardo Galeano.) La petición del niño ante la sorpresa azul del inmenso mar es la más bella expresión de lo que hombres y mujeres podemos hacer unos por otros en la búsqueda permanente que marca nuestra existencia. ¡Ayúdame a mirar! Tú no puedes mirar por mí, no puedes obligarme a mirar, no puedes hacer que yo vea lo que tú ves, no puedes forzarme, no puedes prestarme tus ojos, tus ideas, tu experiencia. Pero puedes ayudarme. Ya me has ayudado con llevarme al sur, con atravesar la arena conmigo, con pone...

Hasta pronto.

Hace un largo tiempo que no puedo entrar a actualizar el blog, la vida me presento una prueba y estoy tratando de superarla. Siempre me consideré una mujer fuerte en todos los aspectos, anímico, físico y espiritual, y estos tres aspectos están a prueba hoy. Recién estoy recuperandome de un problemita de salud que sin darme cuenta fui arrastrando a lo largo del año pasado, el cuerpo dijo basta y ahora estoy mimándolo mucho para recobrar fuerzas y ánimo para restablecer mi vida. Este blog me dio muchisimas alegrías, me contactó con gente hermosa de diversos lugares del mundo que me mimó y me dio siempre ánimo para que continuara con la tarea de actualizarlo a diario, hoy no puedo prestarle la atención que se merece, y quiero pedir disculpas a los lectores que fielmente pasan aun por el a leer. Hoy digo hasta pronto, quien sabe, por ahí la vida me traiga de vuelta para estos rumbos. No quiero despedirme sin agradecerle de corazón todas las alegrías compartidas. Les dejo un abrazo enorme, ...