"El odio es el polo opuesto al amor, del mismo modo que la enfermedad es el polo opuesto a la salud. Pero no tienes que escoger la enfermedad. La enfermedad tiene algunas ventajas que no tiene la salud; no te acostumbres a esas ventajas. El odio también tiene algunas ventajas que no tiene el amor. Y tienes que estar muy atento. Todo el mundo es comprensivo con una persona que está enferma, nadie le hace daño, todo el mundo tiene mucho cuidado con lo que le dice porque está muy enferma. Es el centro, el foco de atención de todo el mundo —la familia, los amigos—, se convierte en el personaje central, se vuelve importante. Pero, si se acostumbra a tener esa importancia, a que su ego se sienta satisfecho, no querrá volver a estar sano. Él mismo se aferrará a la enfermedad. Los psicólogos dicen que hay muchas personas que se aferran a la enfermedad por las ventajas que tiene. Han dedicado tanto tiempo a su enfermedad que se olvidan completamente de que se están afer...