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Entradas

El espejo.

Nuestra naturaleza es similar a la de un espejo que es capaz de reflejar cualquier imagen, infinitas imágenes, sin alterar ni en lo más mínimo su verdadera esencia. Las imágenes pueden reflejarse pero no dejan marca alguna en él. El espejo no es bello porque se refleje en él una flor, así como tampoco es feo si lo que se refleja es basura porque el espejo mismo no puede ser juzgado por las imágenes que muestra. Está totalmente vacío de imágenes y, sin embargo, es lo que es. Ahora imagina un espejo. Intenta verlo sin distraerte en las imágenes que puedan estar reflejándose. Trata de verte a ti mismo de la misma forma. Ve en ti mismo la capacidad que tienes de pensar, de sentir y de percibir, como si esto sólo fueran reflejos que imprime tu mente. Los pensamientos son sonidos que nos distraen y obstaculizan la posibilidad de profundizar y captar nuestra verdadera esencia. A través de la meditación, cuando calles tus pensamientos podrás percibirte plenamente y distinguirte en este movimie...

Eres inmortal.

E stás aquí para aprender, para saber más, para ser divino. Lo que aprendas aquí seguirá contigo cuando mueras. No podrás llevarte nada más. Es así de sencillo. El reino de los cielos está en tu interior. Deja de buscar gurús. En vez de eso, búscate a ti mismo. No tardarás en encontrar tu verdadero hogar. B rian W eiss.

Sabiduría natural.

Tú no viniste a la tierra, saliste de ella. ( Alan Watts). Quizás no hemos buscado en el lugar adecuado. Es posible que el significado de la existencia humana no esté en las estrellas, sino en la tierra, y más específicamente en la información que reposa en cada uno de nosotros. Quizás no haya que ir más lejos. Tal como enseña el adagio: “Cuando Dios quiere escondernos algo, lo pone bien cerca nuestro”. En el ser humano todavía existen remanentes de lo que fuimos y por medio de los cuales la naturaleza puede expresarse sin tanta indiferencia de la mente. Las emociones primarias son parte de esa evidencia viviente. Si alguna de ellas aflora, el universo entero vibra y se confunde con nosotros. Por eso, cada vez que sentimos la emoción, ocurre ese contacto especialísimo entre las fuentes naturales del saber y el que recibe la enseñanza. Cada sentimiento reprimido es una oportunidad desperdiciada de aprender. Recordemos que el sabio jamás esconde sus emociones primarias, las agota, las g...

Máscara.

E sta mañana fue difícil colocarme la máscara No lograba encajarla conmigo Tal vez llegó el momento de cambiarla. M aría C lara G onzález.

La luna.

“Tenemos que ser como la luna”, decía y repetía uno de los ancianos de nuestro pueblo, Kabati, en África. Cuando íbamos al río a por agua, o a los campos a trabajar, o a cazar, o a extraer la savia de las palmeras, nos lo decía una y otra vez sin explicarlo nunca, sin decir otra cosa, sonriente y sabio, sentado a la puerta de su casa. Yo le oía siempre sin entender, y tampoco me preocupaba por saber qué quería decir. Por fin un día me entró curiosidad y le pregunté a mi abuela, “¿Qué quiere decir ese anciano cuando nos dice que tenemos que ser como la luna?”. Ella me explicó. Me dijo que era un dicho para recordarnos que teníamos siempre que ser considerados y delicados con los demás. “La gente se queja cuando hay mucho sol y el calor se hace inaguantable, y también se queja cuando no hay sol y está nublado y llueve y nos mojamos y tenemos frío. Se quejan cuando el sol luce, y se quejan cuando no luce. Pero nadie se queja de la luna. La luna aparece en el cielo, más grande o más pequeñ...

La tarea.

T ienes una tarea para realizar. Desde que has nacido la tienes pero raramente la descubres. De vez en cuando, y como una estrella, alguien la devela. Entonces, con ella, ilumina al mundo. Cuando no la has descubierto, cuando no has puesto en claro tu tarea, entonces vagas sin rumbo, te abandonas a la desidia o a la desdicha, o te empeñas y te afanas y corres y luchas, enardecidamente; o te embarcas perezosamente en tus ensueños; o roes amargamente la realidad, como un hueso que se escapa a tus dientes, o persigues la vida, desesperado, como a una flor única que te niega a su perfume. Porque hagas lo que hagas, es a ti a quien persigues, y tu tarea es: encontrarte. Tu tarea es: saber quién eres. Tu tarea es: saber para qué eres. Y hagas lo que hagas, y aunque te multipliques y te agotes, y aunque persigas encarnizadamente tus sueños, si no realizas Esa tarea: no habrás hecho nada, nunca, en tu vida. R umi.

Oh Darling.

Un clásico de todos los tiempos, esta vez en la voz de Sara Bareilles.

Que tus manos hagan lo que has aprendido...

O cúpate lo más que puedas en el estudio de las cosas divinas. No para conocerlas simplemente, Sino para hacerlas; y cuando cierres el libro, mira a tu alrededor, mira dentro de tí, para ver si tu mano puede hacer algo de lo que ha aprendido. M oisés a los Hebreos. 1.240 a.C.

Sabes quien eres?

Un hombre viaja en metro. Está pensando en el trabajo que el espera en la oficina. De repente alza la vista y le parece que otro hombre, en el asiento de enfrente, lo mira fijamente. En su abstracción, ni siquiera nota que lo que ve es solamente su imagen reflejada en un espejo. - ¿De dónde conozco a este tipo?- se pregunta al notar que su rostro le es familiar. Vuelve a mirar, y la imagen, como es obvio, le devuelve la sonrisa. - Y él también me conoce- se dice en silencio. Por más que intenta dejar de pensar en esa imagen de la cara familiar, no consigue alejarla de su mente. El hombre llega a su destino y, antes de ponerse de pie para bajar del tren, saluda a su supuesto compañero de viaje con un gesto que, como no podía ser de otra manera, el otro devuelve inmediatamente. En su trabajo, no puede dejar de preguntarse: - ¿De qué conozco yo a ese tipo? Cómo le gustaría tener una fotografía de ese hombre para poder mostrársela a sus compañeros. Quizás alguno ...

Encuentro.

S i la vida nos regala otro encuentro te dejaré ser tú seré sencillamente yo. Escucharé la melodía de tu música y la mía cuando se unan. M aría C lara G onzález.

Libertad y abundancia.

La idea de que el universo es una única canción, siempre en expansión, sin limitaciones, a excepción de las barreras que nuestros pensamientos colocan, ha dado lugar a la noción de libertad. Las fronteras y las líneas restringen la libertad, pero dichas limitaciones las crea la persona. El universo sencillamente fluye. El agua llega hasta la orilla y la tierra empieza en ese mismo punto. El aire y el agua no se hallan separados por fronteras; coexisten y se mezclan en perfecta armonía. El espacio sigue y sigue hacia el infinito sin sufrir interrupciones de frontera alguna. En todo este contexto hay libertad, la cual traspasa todos los muros y restricciones inventadas por el ser humano. Por tanto, la libertad es de lo que trata la abundancia. La libertad es la ausencia de restricciones. En la naturaleza se observa por ejemplo en el ave que decide colocar su nido en aquel sitio que le parece más armónico con el medio ambiente. También en las ballenas que llegan nadando a los parajes q...

Presente.

A quellos que ven el futuro son videntes de segunda mano. Los verdaderos videntes son aquellos que pueden ver el presente. A lfonso R uiz S oto.

Manos que saben tanto.

Ni siquiera es otra vez.... Es la misma, repetida tantas noches, tantas semanas, tantos años! Es la misma vez porque ella es la misma, en su cansancio sobrepuesto por fuerza de ternura, en sus manos oficiando el ejercicio del amor, hecho labor de agua y de jabón, de calor de cocina y de plancha. Sus manos han descolgado ropa húmeda, la secaron al fuego de la chimenea, la doblaron con prolijidad, la distribuyeron en los placares, tendieron camas y ordenaron la vida, hicieron la comida tantas veces como marcó el hambre y el reloj; entraron leña, atizaron las llamas, hicieron bizcochos en el horno de la tarde, aplacaron discusiones, equilibraron con caricias, disolvieron tensiones en sonrisas. Hoy, una y otra vez, sus manos hicieron el hogar. Y cerca de las manos, tan cerca que casi está en ellas, el corazón inspirando cada minuto, sostuvo a lo largo y a lo ancho del día la voluntad de amar. Ella igual a sí misma, tan igual como este “cada vez” de tantos “cada día” y en su suma la duració...

Constancia.

Cuando nada parece que da resultado, voy a mirar el picapedrero que martilla la roca cien veces quizás sin que aparezca siquiera una grieta. Sin embargo, al centésimo primer golpe de martillo la roca se quiebra en dos partes, y yo sé que no ha sido ese último golpe lo que lo hizo, sino todos aquellos que habían sido dados anteriormente. John H. Menear.

Semillas del alma...

En todos y cada uno de los momentos que pasa un ser humano sobre la Tierra se planta algo en su alma. Así como el viento arrastra cientos de semillas aladas, los momentos de la vida hacen germinar una vitalidad espiritual que arraiga imperceptiblemente en la mente y la voluntad de los hombres. Muchas de esas semillas innumerables mueren y se pierden, porque los hombres no están preparados para recibirlas, ya que esas semillas sólo pueden fructificar en los terrenos abonados por la libertad, la espontaneidad y el amor. Thomas Merton.

El Don.

Un rosal no está atento a los demás, cuando está formando su rosa más magnífica. No se preocupa del color que los otros rosales les darán a sus rosas. Está ensimismado, consultando la sabiduría de su propia savia, no comparándose con nadie, buscándose hondamente, haciendo fluir hacia la superficie la virtud de su flor única. Y cuando la hace florecer el mundo se acerca hacia él con admiración, le muestra su gratitud de mil maneras, y lo toma como uno de los regalos más preciados que puede hacerles a los seres que quiere o admira. Ese es el principio básico: cuando encuentra lo mejor de sí mismo, aquello único que ha venido a realizar en el mundo, el mundo le abre todas las puertas para su Don . Porque: el mundo estaba esperando que cada uno aporte lo mejor de sí mismo, porque con su Don enriquece a la humanidad entera. Amalia Estévez . Gracias Fran!!!