jueves, 19 de enero de 2017

martes, 17 de enero de 2017

Mi cielo.



No vuela quien tiene alas, sino quie tiene un cielo.

Elvira Sastre.


Post dedicado a Lili Fe






viernes, 23 de diciembre de 2016

Sol.




En honor a mis viejos que partieron este año.
Lucy, Alejandro, los amare por siempre.


No solo nuestros ojos 
se llenan de sol al sentir su luz.
En el sol habitan todos
los ojos que lo han apreciado!
Estamos interpenetrados 
de eternidad.
Busca sus ojos ahí...

Para todos los que han partido...
y se los extraña!

Que todas tus relaciones 
te sanen.



Lorena Ciocale.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Aquí y allí.


La ilusión fundamental de la humanidad es suponer
que yo estoy aquí  
y tu estas allí.


Yasutani Roshi.


Arte de Annelie Solis.



domingo, 13 de noviembre de 2016

La luna.


La luna se puede tomar a cucharadas 
o como una cápsula cada dos horas. 
Es buena como hipnótico y sedante 
y también alivia 
a los que se han intoxicado de filosofía. 
Un pedazo de luna en el bolsillo 
es mejor amuleto que la pata de conejo: 
sirve para encontrar a quien se ama, 
para ser rico sin que lo sepa nadie 
y para alejar a los médicos y las clínicas. 
Se puede dar de postre a los niños 
cuando no se han dormido, 
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos 
ayudan a bien morir. 

Pon una hoja tierna de la luna 
debajo de tu almohada 
y mirarás lo que quieras ver. 
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida 
no hay mejor estimulante que la luna 
en dosis precisas y controladas.


Jaime Sabines.



jueves, 27 de octubre de 2016

Estoy.



Estoy tan cerca, .
que puedo parecer distante…
Tan completamente mezclado contigo, 
que puedo parecer separado…
Tan evidente, que parezco escondido.
Tan silencioso, porque estoy constantemente 
hablando contigo.

Rumi.



martes, 25 de octubre de 2016

"Lo que nos gusta" es otro de nuestros sentidos.


En relación a la cantidad de veces que escuchamos
“No se puede hacer siempre lo que te gusta”, corregimos:
hacé siempre lo que te gusta.
No dejes de hacerlo cuando no salga como querés,
cuando lo que te gusta fracase o no tenga la respuesta esperada.
No dejes de buscarlo porque queda lejos
o parezca un gran desafío, o porque se pone difícil.
Hacé lo que te gusta y de la mejor manera posible, no chapuceramente.
Aprendé el oficio, sé un buen fan de lo que te gusta.
Hacelo y contagiá a los demás,
convencelos de lo que te gusta.
Trabajá de lo que te gusta; pero, si no es posible hoy, fijate qué podés hacer
para que hoy te guste hacerlo… no digamos todo el día
pero sí una buena media hora que irradie energía
al resto de la jornada
(por lo menos dedicale el día a quien te gusta).
Mientras, seguí puliendo lo que te gusta,
seguí entendiéndolo, fiel, tenaz y amorosamente.
La naturaleza, o quién sea si creés en algo, nos dio eso, el gusto,
para guiarnos en lo infinito.
No es un capricho, es un mapa,
es otro de nuestros sentidos,
otra piel, otros oídos.
No lo traiciones, ni dejes que sea tu tirano,
como no idolatrás a tus ojos
ni te los tapás para salir a la calle.
Lo que te gusta es algo inquieto, se mueve,
no se lleva bien con las repeticiones, ni siquiera de sí mismo.
Agotá lo que te gusta y seguí adelante, si es el caso; pero
tampoco tengas miedo de quedar atado a alguien.
Permanecé,
sé fiel a quien te gusta.
El gusto es un pozo profundo.
Nos acostumbramos a que los titulares sean más grandes
a medida que crecen las ofertas,
pero esto es distinto: no va a levantar su voz evidente.
Sólo porque viaja como la luz de una estrella
en ocasiones de milagro la distinguimos
en medio de tantos brillos del mundo.
Lo que nos gusta
es la luminosidad de nuestras estrellas.
Sabremos guiarnos con ellas
hacia ellas.

(c) 2016 by Luis Pescetti