Es curioso... A escala microscópica, somos vacío. No somos nada. En realidad la materia está vacía. Si nos acercamos a nuestra piel, y avanzamos a escalas microscópicas el vacío se hace inmenso, casi total. Sin embargo nuestra vida, nuestro mundo, universo, sensaciones, nuestros problemas son bien reales. ¿Qué somos, materia o vacío? Quizás somos luz encarnada, condensada. Luz cierta, a veces feliz, a veces sufriente, a ratos confundida o equivocada, y en otros nos reconocemos en esta esencia gozosa, simple, original. Cuando estamos felices, parecemos emitir luz. La buena gente, es luminosa. Ilumina la vida de quienes le rodean. Regala amor y alegría. "Parece que emitas luz", decimos a quienes vemos prendidos por el regalo de la alegría, la plenitud o la emoción generada por un sentimiento elevado y amable. "Iluminados" se ha llamado a aquellos avatares que desde la sencillez desvelaron obviedades obviadas que tenemos bien cerca y que no vemos por fa...