Ir al contenido principal

Deseos.



Te seguiré hasta el final
te buscaré en todas partes
bajo la luz y las sombras
y en los dibujos del aire

Te seguiré hasta el final
te pediré de rodillas
que te desnudes amor
te mostraré mis heridas

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre

Te seguiré hasta el final
entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces
que hagamos nuestra la noche

Te seguiré hasta el final
con el tesón del acero
te buscaré por la lluvia
para mojarme en tu beso

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada

Te seguiré hasta el final
por la ladera del viento
para rogarte, por Dios
que me hagas sitio en tus besos

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada.

Pedro Guerra.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ayúdame a mirar...

“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando. Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad del mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. Y cuando al fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió al padre: "¡Ayúdame a mirar!" ( Eduardo Galeano.) La petición del niño ante la sorpresa azul del inmenso mar es la más bella expresión de lo que hombres y mujeres podemos hacer unos por otros en la búsqueda permanente que marca nuestra existencia. ¡Ayúdame a mirar! Tú no puedes mirar por mí, no puedes obligarme a mirar, no puedes hacer que yo vea lo que tú ves, no puedes forzarme, no puedes prestarme tus ojos, tus ideas, tu experiencia. Pero puedes ayudarme. Ya me has ayudado con llevarme al sur, con atravesar la arena conmigo, con pone...

Prometo.

Si te atreves, no me sueltes...

Hasta pronto.

Hace un largo tiempo que no puedo entrar a actualizar el blog, la vida me presento una prueba y estoy tratando de superarla. Siempre me consideré una mujer fuerte en todos los aspectos, anímico, físico y espiritual, y estos tres aspectos están a prueba hoy. Recién estoy recuperandome de un problemita de salud que sin darme cuenta fui arrastrando a lo largo del año pasado, el cuerpo dijo basta y ahora estoy mimándolo mucho para recobrar fuerzas y ánimo para restablecer mi vida. Este blog me dio muchisimas alegrías, me contactó con gente hermosa de diversos lugares del mundo que me mimó y me dio siempre ánimo para que continuara con la tarea de actualizarlo a diario, hoy no puedo prestarle la atención que se merece, y quiero pedir disculpas a los lectores que fielmente pasan aun por el a leer. Hoy digo hasta pronto, quien sabe, por ahí la vida me traiga de vuelta para estos rumbos. No quiero despedirme sin agradecerle de corazón todas las alegrías compartidas. Les dejo un abrazo enorme, ...