miércoles, 26 de enero de 2011

Solo una flor puede florecer.

Cuando un capullo ha permanecido cerrado por algún tiempo, siente como un gran deseo de abrirse, salir al exterior, y danzar alegremente en la fresca brisa del espacio abierto. La fase de capullo es como una prisión. Estar aprisionado crea el deseo de libertad; crea una intensa sed por romper la esclavitud y salir fuera. Pueden decir que es una ley inevitable, que para conocer y disfrutar de libertad, debe pasarse antes por la atadura y la prisión, ya que solo un capullo puede abrirse. Antes de que se abra la flor deberá pasar por el estadio de ser un capullo cerrado. La urgencia por estallar surge desde el capullo.

De modo similar, la fase cerrada de nuestro corazón, es la conocida como ego. En algún momento antes de abrirse, el capullo puede pensar, "me gusta mi estado actual". ¡Este mundo es tan hermoso! Si tuviera capacidad para elegir me quedaría como estoy. Aunque dicen que hay un estadio superior de flor abierta, un estadio pleno de belleza y fragancia, con pétalos de hermoso color y exquisito perfume; yo no sé nada de eso. Me siento cómodo y seguro tal como estoy. De hecho, siento temor a cambiar...'

Sin embargo, antes o después la cárcel termina por crear una urgencia instintiva en nuestro interior, un deseo por experimentar el éxtasis de la libertad. Todo ser humano, consciente o inconscientemente desea ser libre, estar en paz en cualquier circunstancia. Por tanto, en algún momento del proceso va a producirse un estallido.

Pero al ego solo lo puede romper el dolor del amor. Igual que el brote emerge cuando la corteza de la semilla se rompe, el Ser se desdobla cuando el ego se rompe y desaparece. Cuando se crea una atmósfera propicia, el árbol potencial dentro de la semilla comenzará a sentir el desasosiego de la semilla aprisionada. Desea salir a la luz y ser libre. Es la urgencia intensa del árbol durmiente en el interior lo que hace estallar la corteza de la semilla. Hay dolor en este proceso, pero ese dolor no es nada en comparación con la gloria del árbol brotado.

El interior del capullo del ego es oscuro y estrecho. Cuando el capullo se abre y emerge la flor todo se torna hermoso e impregnado de luz gloriosa. Salimos de la oscuridad a la luz radiante, de la prisión a la libertad, de la ignorancia a la verdadera sabiduría. Este mundo diverso se transforma en unidad perfecta. Esta transformación se opera en nuestro interior, no externamente.



Amma.



6 comentarios:

  1. Este paso de la oscuridad a la libertad interior y exterior es algo que he vivido personalmente.
    Es verdad que en primera instancia, no admites la necesidad de cambiar. Pero cuando desesperadamente buscas, al final se produce el estallido. Poco a poco has ido predisponiendo todo y cuando piensas que has decidido el cambio, el Ser te ha abrazado. Ya eres libre.

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  2. Hola Pao, muy verdadero, buen ejemplo y hermosa comparación.
    Preciosa flor de bello colorido.
    En mi blog hay una rosa para ti, cogela os la regalo.
    Un abrazo.
    Ambar.

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  3. En la primer etapa creo que nos da mucho miedo el cambio,adentrarnos en nosotros mismos genera una fuerte incertudumbre,de hecho hay personas que evitan dar el siguiente paso y se quedan ahi,estancados.
    Es para valientes seguir, involucrarse y crecer.
    Soy una buscadora incansable, me atraen los desafios,por eso estoy en el camino hace un largo tiempo,siempre voy por más.

    Un beso Jota,gracias Ambar por el regalo, que sigas bien y Dios te bendiga !!!

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  4. Agua y luz, en pequeñas dosis al principio, para no ahogarme ni cegarme.

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  5. Besos Tita !!!
    Bienvenido Rafael, te invito a que vuelvas.

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A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!