Ir al contenido principal

Odiarse a sí mismo.


En el corazón de cada joven existe un trono que le ha sido usurpado. Cuando se restituya ese trono, el joven estará curado. Hay que aprender sólo porque se quiere aprender, y para ello hay que respetar y salvaguardar la curiosidad innata del niño. De adentro viene la demanda. Al niño le gusta la enseñanza, lo que rechaza es el método y la manipulación. Al niño se le enseña desde pequeño a odiar su cuerpo. Se le hace sentir vergüenza por ciertas partes de su cuerpo. Y es nuestra cultura quien lo hace. En las tribus no hay problemas de violación ni de infidelidad, porque no existen traumas sexuales. Si no hubiera ley no habría pecado. La ley sólo sirve para las personas programadas, para las libres no. No se puede comenzar la vida con autodesprecio. Los niños van pasando de una experiencia a otra cuando se sacian de la anterior. Si tú detienes esa experiencia, se la cortas, haciéndole creer que es algo malo. No sólo provocas un misterio y rompes una evolución natural, sino que habrás metido en él un miedo a algo que desconoce, porque no existe una razón convincente para hacerlo. Si le dices que está mal, lo habrás introducido en la ley expulsándolo del Paraíso. Si yo logro que te odies a ti mismo, me será más fácil dominarte, domesticarte; y eso es lo que hace nuestra mal llamada educación. La sociedad te enseña a estar siempre insatisfecho, para dominarte y controlarte. Con ello, la sociedad se ha beneficiado, pero ha pagado un precio muy alto: la guerra. Nunca podrás amar a los demás si te detestas a ti mismo. El amor significa no hacer violencia y respetar la libertad. El amor es: yo estoy de tu lado, no estoy en contra de ti. Los niños crecen con la sensación de que los padres están en su contra. Si tú no haces violencia al niño, él tampoco tendrá ganas de ser violento con nadie. Lo primero para cambiar al niño reprimido es destruirle la conciencia, la ley que le impusieron. La conciencia del bien y del mal es lo contrario de la toma de conciencia. La toma de conciencia es la sensibilización, la sensibilidad que no necesita la conciencia. Si eres consciente estás despierto y sensible a todo.

Tendremos que aprender a llamar las cosas por su nombre para no engañarnos.




Anthony de Mello.




Comentarios

  1. Para pensar despacio... la libertad, la conciencia, la educación, la sensibilidad... mucho... para pensar mucho y despacio.

    felices reyes, Pao! Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Que tema. Para tocarlo muy tranquila y profundamente. Me quedé meditando. Y veo algo de certezas en tus letras.

    Espero que los tres susodichos te trajeran los que les pedí para ti. Una disculpa y mucho amor.

    Un beso de este descreído ateo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!

Entradas populares de este blog

Dicen que antes de entrar en el mar...

“Dicen que antes de entrar en el mar, EL RIO tiembla de miedo... mira para atrás, para todo el día recorrido, para las cumbres y las montañas, para el largo y sinuoso camino que atravesó entre selvas y pueblos, y vé hacia adelante un océano tan extenso, que entrar en él es nada más que desaparecer para siempre. Pero no existe otra manera. El río no puede volver. Nadie puede volver. Volver es imposible en la existencia. El río precisa arriesgarse y entrar al océano. Solamente al entrar en él, el miedo desaparecerá, porque apenas en ese momento, sabrá que no se trata de desaparecer en él, sino volverse océano.” Khalil Gilbran.

Ayúdame a mirar...

“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando. Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad del mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. Y cuando al fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió al padre: "¡Ayúdame a mirar!" ( Eduardo Galeano.) La petición del niño ante la sorpresa azul del inmenso mar es la más bella expresión de lo que hombres y mujeres podemos hacer unos por otros en la búsqueda permanente que marca nuestra existencia. ¡Ayúdame a mirar! Tú no puedes mirar por mí, no puedes obligarme a mirar, no puedes hacer que yo vea lo que tú ves, no puedes forzarme, no puedes prestarme tus ojos, tus ideas, tu experiencia. Pero puedes ayudarme. Ya me has ayudado con llevarme al sur, con atravesar la arena conmigo, con pon

Sincronia : Ni mera coincidencia Ni pura casualidad .

En todos los actos de iniciativa y creación,hay una verdad elemental cuya ignorancia mata innumerables ideas y espléndidos planes: que en el momento en que uno se compromete definidamente consigo mismo y con los demás ,entonces la providencia tambien se mueve . Todas clase de cosas suceden para ayudarnos,una corriente de acontecimientos brota de esta desición ,haciendo surgir a nuestro favor todo tipo de acciones , reuniones y ayuda material que ningún hombre podría haber soñado. Cualquier cosa que puedas hacer o sueñes que puedes hacer ,hazla. El coraje contiene genio,poder y magia. ¡¡¡¡Comienza ahora !!!! W.GOHETE. (…)La sincronía hace realidad en el mundo exterior una necesidad del mundo interior: aquello que se está gestando adentro sale a relucir afuera en el momento justo.Para decirlo de manera elocuente la sincronía se asemeja al proceso del feto(proceso interior)que sale a la vida para convertirse en un lactante(proceso exterior). El universo espiritu