Ir al contenido principal

Comprender todo es perdonar todo.


Pero yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. (Lc 6,27)

Cuando estás enamorado, te sorprendes a ti mismo mirando a todo el mundo con ojos distintos; te vuelves generoso, compasivo, bondadoso, donde antes tal vez eras duro y mezquino. E, inevitablemente, los demás comienzan a reaccionar para contigo de la misma manera, y no tardas en comprobar que vives en un mundo de ternura que tú mismo has creado. En cambio, cuando lo que predomina en ti es el mal humor y te irritas fácilmente y te muestras ruin, suspicaz y hasta paranoide, enseguida compruebas que todo el mundo reacciona ante ti de manera negativa, y te encuentras viviendo en un mundo hostil, creado por tu mente y tus emociones.

¿Cómo podrías intentar crear un mundo feliz, amable y pacífico? Aprendiendo el sencillo y hermoso, aunque arduo, "arte de mirar". Se trata de hacer lo siguiente: cada vez que te encuentres irritado o enojado con alguien, a quien tienes que mirar es a ti, no a esa persona. Lo que tienes que preguntarte no es: "¿Qué le pasa a ese individuo?", sino: "¿Qué pasa conmigo, que estoy tan irritado?". Intenta hacerlo ahora mismo. Piensa en alguna persona cuya sola presencia te saque de quicio y formúlate a ti mismo esta dolorosa pero liberadora frase: "La causa de mi irritación no está en esa persona, sino en mí mismo". Una vez dicho esto, trata de descubrir por qué y cómo se origina esa irritación. En primer lugar, considera la posibilidad, muy real, de que la razón por la que te molestan los defectos de esa persona, o lo que tú supones que lo son, es porque tú mismo tienes esos defectos; lo que ocurre es que los has reprimido, y por eso los proyectas inconscientemente en el otro. Esto sucede casi siempre. aunque casi nadie lo reconoce. Trata, pues de descubrir los defectos de esa persona en tu propio interior, en tu mente inconsciente, y tu irritación se convertirá en agradecimiento hacia dicha persona que con su conducta te ha ayudado a desenmascararte.

Otra cosa digna de considerar es la siguiente: ¿No será que lo que te molesta de esa persona es que sus palabras o su comportamiento ponen de relieve algo de tu vida y de ti mismo que tú te niegas a ver? Fíjate cómo nos molestan el místico y el profeta que parecen alejarse mucho de lo místico o de lo profético cuando nos sentimos cuestionados por sus palabras o por su vida.

Una tercera cosa también está muy clara: tú te irritas contra esa persona porque no responde a las expectativas que has sido "programado" para abrigar respecto a ella. Tal vez tengas derecho a exigir que esa persona responda a tu "programación" siendo, por ejemplo, cruel o injusta. en cuyo caso no es preciso que sigas considerando esto. Pero, si tratas de cambiar a esa persona o de poner fin a su comportamiento, ¿no serías mucho más eficaz si no estuvieras irritado? La irritación sólo conseguirá embotar tu percepción y hacer que tu acción sea menos eficaz. Todo el mundo sabe que, cuando un deportista pierde los nervios, la calidad de su juego decrece, porque la pasión y el acaloramiento le hacen perder coordinación. En la mayoría de los casos, sin embargo, no tienes derecho a exigir que la otra persona responda a tus expectativas; otras personas en tu lugar, ante dicho comportamiento, no experimentarían irritación alguna. No tienes más que pensar detenidamente en esta verdad, y tu irritación se diluirá. ¿No es absurdo por tu parte exigir que alguien viva con arreglo a los criterios y normas que tus padres te han inoculado?

Finalmente, he aquí otra verdad que deberías considerar: teniendo en cuenta la educación, la experiencia y los antecedentes de esa persona. seguramente no puede dejar de comportarse como lo hace. Alguien ha dicho, con mucho acierto, que comprender todo es perdonar todo. Si tú comprendes realmente a esa persona, la considerarás como una persona deficiente, pero no censurable, y tu irritación cesará al instante. Y enseguida comprobarás que comienzas a tratar a esa persona con amor y que ella te responde del mismo modo, y te encontrarás viviendo en un mundo de amor que tú mismo has creado.



Anthony De Mello.


" Una llamada de amor".



Comentarios

  1. Aprender a mirar-se a uno mismo , para poder mirar a los demás ..
    Buen aprendizaje .
    Un abrazo Pao .

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Pao, me ha servido esta entrada :)
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. HOLA AMIG@: EN MI SALÓN DE PREMIOS DE “RINCÓN DE AMIGOS” TE ESPERA UN HERMOSO PRESENTE….

    http://premiosdelrincon.blogspot.com/

    TE DEJO MI AFECTO…PATRY

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!

Entradas populares de este blog

Sincronia : Ni mera coincidencia Ni pura casualidad .

En todos los actos de iniciativa y creación,hay unaverdad elemental cuya ignorancia mata innumerables ideas y espléndidos planes:que en el momento en que uno se compromete definidamente consigo mismo ycon los demás ,entonces la providencia tambien se mueve .Todas clase de cosas suceden para ayudarnos,una corriente de acontecimientosbrota de esta desición ,haciendo surgir a nuestro favor todo tipo de acciones ,reuniones y ayuda material que ningún hombre podría haber soñado.Cualquier cosa que puedas hacer o sueñes que puedes hacer ,hazla.El coraje contiene genio,poder y magia.¡¡¡¡Comienza ahora !!!!W.GOHETE.
(…)La sincronía hace realidad en el mundo exterior una necesidad del mundo interior: aquello que se está gestando adentro sale a relucir afuera en el momento justo.Para decirlo de manera elocuente la sincronía se asemeja al proceso del feto(proceso interior)que sale a la vida para convertirse en un lactante(proceso exterior).El universo espiritual se une con el mundo físico,el deseo…

Citas de "Relatos de poder".

* La confianza del guerrero no es la confianza del hombre corriente. El hombre corriente busca la certeza en los ojos del espectador y llama a eso confianza en si mismo. El guerrero busca la impe­cabilidad en sus propios ojos y llama a eso humil­dad. El hombre corriente está enganchado a sus semejantes, mientras que el guerrero sólo está enganchado al infinito.* Hay montones de cosas que un guerrero puede hacer en un determinado momento y que no habría podido hacer años antes. Esas cosas no cambiaron; lo que cambió fue su idea de sí mismo.* El único camino posible para un guerrero es actuar consistentemente y sin reservas. En un momento dado, sabe lo suficiente del camino del gue­rrero como para actuar en consecuencia, pero sus viejos hábitos y rutinas pueden interponerse en su camino.* Para que un guerrero tenga éxito en cualquier empresa, el éxito debe llegar suavemente; con mucho esfuerzo, pero sin tensión ni obsesiones.* Es el diálogointerno lo que ata a la gente al mundo cotidian…

Alquimia o Química.

Le preguntaron al Maestro cuál era la diferencia entre la química y la alquimia en las relaciones de pareja...
y contesto estas hermosas y sabias palabras:

- Las personas que buscan "Química" son científicos del amor,
es decir, están acostumbrados a la acción y a la reacción.


Las personas que encuentran la "Alquimia" son artistas del amor,
crean constantemente nuevas formas de amar.

- Los Químicos aman por necesidad.
- Los Alquimistas por elección.

- La Química muere con el tiempo,
- La Alquimia nace a través del tiempo...

- La Química ama el envase.
- La Alquimia disfruta del contenido.

- La Química sucede.
- La Alquimia se construye.

- Todos buscan Química,
solo algunos encuentran la Alquimia.

- La Química atrae y distrae a machistas y a feministas.
- La Alquimia integra el principio masculino y femenino,
por eso se transforma en una relación de individuos libres
y con alas propias, y no en una atracción que está sujeta
a los caprichos del ego.

En conclusión, dijo el Maest…