
Nadie le permite a sus hijos bailar, cantar, gritar y saltar.
Por razones triviales -quizás pueden romper algo,
quizás se les moje la ropa con la lluvia si corren en el exterior-,
por pequeñas cosas se destruye por completo una gran cualidad espiritual:
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A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!