jueves, 30 de septiembre de 2010

Dicen...


Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan.
Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.
Tal vez lo que sucede, es que al compartir,
lo que se dilata es el corazón.
Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías
y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.




Mamerto Menapace.





5 comentarios:

  1. Entre unas y otras nos hacemos vencedores.
    En el compartir está la belleza de la humidad.



    Gracias.

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  2. De acuerdo con tan bella reflexión, el compartir penas y alegrías nos aligera el corazón…todo lo vemos desde otra perspectiva.

    Un saludo

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  3. .. y es tan cierto. Al compartir se dilata el corazón..

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  4. Hola:

    El corazón con amor crece, y las penas son pequeñas gracias a él, tal vez por eso el amor es un milagro...

    Gracias por visitarme en mi blog y por tus lindas palabras, muchas gracias.

    SALUDOS.

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  5. Hola amiga Pao¡Vengo a compartir contigo lo que tengo,pero sobretodo
    quiero decirte algo hermoso. Gracias por las veces que has venido a comentar a mi blog . sabes... te encuentro a faltar, espero que me des la alegría de verte de nuevo en mi casa y compartir lo que allí doy para todos.
    Con ternura
    Sor.Cecilia

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A todo caminante que la vida trajo por aqui, le agradezco que deje su huella. Un abrazo!!!