martes, 29 de noviembre de 2011

Una triste equivocación.


Conoce tu naturaleza auténtica y divina. Abandona este sendero terroso. Eres un león y no un cordero. Eres un verdadero emperador y no un mendigo. Eres el hijo de Dios y no un ser débil atado a esta tierra perecedera.

Sólo piensas en tu cuerpo, tu alimento, tu esposa, tu hijo, tu amigo, etc.; pero nunca diriges tu mente hacia el interior para descubrir qué hay dentro de ti mismo. Crees que tu cuerpo, este manojo de huesos y carne, es real y de acuerdo a ello desarrollas todo el abanico de ambiciones y actividades de tu vida. Has confundido a la sombra con la sustancia. Te contentas con cosas superficiales. A pesar de tener la capacidad de pensar, no deseas utilizar ese poder en la búsqueda del Ser Inmortal. Has perdido la valiosa joya El Ser para obtener un simple trozo de cristal roto. ¿No es esto acaso una insensatez?

¿Por qué balas como un cordero? Afirma, reconoce y realiza tu naturaleza Divina . Te contaré una pequeña historia. Escucha con absoluta atención.



Había en cierta ocasión una cría de león que había sido abandonada por su madre moribunda entre algunos corderos. Éstos cuidaron de la cría de león, que pronto se convirtió en un gran león. Pero como los corderos a su alrededor balaban ba-a-a, él también aprendió a hacer lo mismo.

Cierto día, acertó a pasar por allí otro león y vio de pronto al león-cordero balando a pleno pulmón entre el rebaño de corderos. Sorprendido, preguntó al león-cordero: "¡Hermano! ¿Qué te ocurre? ¿Cómo puedes hallarte en un estado tan despreciable?" El león-cordero no dudó en replicar: "Soy un cordero y me siento feliz entre mis hermanos" "¡Qué absurdo!", rugió el otro león y le dijo: "Ven conmigo. Te mostraré que vives bajo una ilusión." Llevó al león-cordero a orillas de un río y haciéndole contemplar su propia imagen reflejada en las aguas, le dijo: "Mírate reflejado. Eres un león, como yo." El león-cordero contempló su propia imagen y exclamó con alegría: "¡Qué terrible equivocación he cometido! Ciertamente que soy un león. No soy en absoluto un cordero, como creía." Dicho lo cual, lanzó al aire un terrible rugido y se fue con el otro león.

¡Hermano! También tú estás balando como el león-cordero. Has olvidado tu verdadera naturaleza divina. La soberanía es en ti natural. La soberanía es un atributo del Ser. Pero, por causa de la ignorancia, has confundido al cuerpo con el Ser , y por ello tratas de no tener rival en cuanto al cuerpo físico se refiere, en los negocios, en la oficina, en la universidad, en los juegos, en los dominios y en cualquier faceta de la actividad. Pero sólo podrás alcanzar la soberanía absoluta realizando al Ser. Sólo la libertad del Ser, puede hacerte absolutamente independiente: Sólo el Ser puede convertirte en el gobernador supremo o el monarca absoluto de todo el Universo. Por tanto, realiza este maravilloso Ser y conviértete en un verdadero potentado en los tres mundos.




Sri Swami Sivananda.

Imágen:Natali Manuel.




viernes, 25 de noviembre de 2011

¿ Que tienen sus ojos ?


Mira los ojos de un niño…

Los ojos del niño son tan inocentes, tan transparentes, tan cristalinos. De donde viene esta claridad?

Esta claridad viene del no pensamiento. El niño aún no ha aprendido a pensar, a acumular pensamientos. Mira pero no puede clasificar.

Si el niño mira árboles, no puede decir que son árboles, no puede decir que son verdes, no puede decir que son hermosos. El mira los árboles, pero lo hace sin ninguna clasificación, sin ninguna categorización.

El aún no posee un lenguaje nublando su mirada. El simplemente ve.

El color está ahí pero él no puede decir que es color; el verde está ahí pero el no puede decir que es verde. Todo es puramente claro, pero el niño no puede etiquetarlo. A esto se debe la inocencia de sus ojos.

La persona de entendimiento nuevamente alcanza los mismos ojos. En cuanto a lo que a la claridad concierne, el nuevamente se vuelve un niño.

… Pero como puedes nuevamente SER un niño?

Puedes nuevamente ser COMO un niño. Si dejas el pensamiento, si abandonas el manto de pensamiento que te cubre y quedas desnudo, nuevamente tendrás la misma claridad.



Osho.




jueves, 24 de noviembre de 2011

Víctima.


Es muy cómodo el papel de víctima,
porque así todo es siempre culpa de otra persona.
Alguna vez tienes que afirmarte
sobre tus pies y asumir tu responsabilidad.




Louise L. Hay.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

El mundo en una hoja de papel.


"Si eres poeta, veras con claridad que hay una nube flotando en esa hoja de papel. Sin una nube, no hay lluvia; sin lluvia, los árboles no pueden crecer, y sin árboles, no se puede hacer papel.

Si miramos aun más profundamente esta hoja de papel, podemos ver en ella el brillo del sol. Si la luz no está ahí, el bosque no puede crecer, siquiera nosotros podríamos crecer sin sol.

Y si seguimos mirando, podemos ver al leñador que cortó el árbol y lo llevó para ser transformado en papel. Y vemos el trigo. Sabemos que el leñador no puede existir sin su pan de todos los días y , por tanto, el trigo que se convirtió en su pan también está en esa hoja de papel.

Y la madre y el padre del leñador también están ahí. Dando un paso más, podemos ver que también nosotros estamos en ella. Esto no es difícil porque, cuando miramos la hoja de papel, ella es parte de nuestra percepción. Tu mente está en ella. Y la mía también. No hay nada que no puedas incluir: el tiempo, el espacio, la tierra, la lluvia, los minerales del suelo, el sol, la nube, el río, el calor.

Todo coexiste en esta hoja de papel; no estamos aislados. Esta hoja de papel es porque todo lo demás es . Este papel, tan infinito, contiene en si todo el Universo."


Thich Nhat Hanh.

Imágen: Angelina Cornidez.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Nada es por azar.


Nada es por azar, ni nunca lo será, ya sea una serie de días en los que el cielo presente un azul inolvidable, los actos políticos más caóticos, el crecimiento de una gran ciudad, la estructura cristalina de una gema que nunca ha visto la luz, la distribución de riquezas, la hora en la que el lechero llama a nuestra puerta, la posición de un electrón, o el hecho de un crudo invierno tras otro que también lo ha sido. Incluso los electrones, que se supone son los modelos de lo imprevisible, son pequeñas, graciosas, y dóciles criaturas que se desplazan a la velocidad de la luz a los puntos en donde deben estar. Producen sonidos comparables a leves silbidos que una vez aprendidos en múltiples combinaciones resultan agradables como el viento que sopla en el bosque. Por otro lado, siempre hacen lo que se les ordena, y de este hecho no hay ninguna duda.

Y sin embargo existe una maravillosa anarquía en la hora en que el lechero se levanta, el túnel que las ratas eligen para esconderse cuando el metro pasa y el punto en el que un copo de nieve va a caer. Pero ¿a qué de debe todo esto? Si nada es por azar y todo se encuentra predeterminado, ¿cómo se entiende la existencia de una libre voluntad? La respuesta es muy sencilla. Nada viene predeterminado, está determinado o lo estuvo, o bien lo estará. Todo sucede a la vez, en un preciso instante, y sin el invento del tiempo no podemos comprender con una única ojeada el enorme y detallado lienzo que nos han regalado. Y en consecuencia, lo examinamos linealmente, trozo a trozo. El tiempo, sin embargo puede llegar a superarse si lo contemplamos desde la perspectiva que nos ofrece una observación a cierta distancia.

El universo está completo e inmóvil. Y todo lo que fue lo sigue siendo, y todo lo que será es, etcétera, y eso ocurre a pesar de sus múltiples combinaciones. Aunque al percibirlo nos imaginamos que se halla en movimiento y que aún está por terminar, no es así está completo y es de una belleza exquisita. Al final, todo elemento, por pequeño que sea, se encuentra atado y conectado a los demás. Todos los ríos van a parar al mar; aquellos que se alejan son conducidos a él; los que se han perdido son redimidos; los muertos vuelven a la vida; los días radiantes continúan, inmóviles y accesibles, y cuando todo esto se percibe de una forma que tiempo no importa entonces la justicia hace acto de presencia no como algo es va a ser sino como algo que ya es.

Mark Helprin.





viernes, 18 de noviembre de 2011

¿ Dónde estoy yo ?


Érase una vez un hombre sumamente estúpido, un loco, o quizás un sabio, que, cuando se levantaba por las mañanas, tardaba tanto tiempo en encontrar su ropa que, por las noches, casi no se atrevía a acostarse, sólo de pensar en lo que le aguardaba cuando despertara. Una noche tomó papel y lápiz y, a medida que se desnudaba, iba anotando el nombre de cada prenda y el lugar exacto en que la dejaba. A la mañana siguiente sacó el papel y leyó: "Calzoncillos..." y allí estaban. Se los puso. "Camisa..." allí estaba. Se la puso también. "Sombrero..." allí estaba. Y se lo encasquetó en la cabeza. Estaba verdaderamente encantado, hasta que le asaltó un horrible pensamiento: - "¿Y yo?¿Dónde estoy yo?" Había olvidado anotarlo. De modo que se puso a buscar y a buscar, pero en vano. No pudo encontrarse a sí mismo.



Martin Buber.





martes, 15 de noviembre de 2011

Plan de vida.


Cuando venimos a la encarnación, traemos en una mano nuestros dones, nuestro talento único e irremplazable. Cuando, por temor, cerramos esa mano en vez de ofrecerla al mundo, abrimos la otra mano: la de los duros aprendizajes, la de la enfermedad emocional o física.

¡¡El ser humano mas feliz es aquel que hace lo que vino a realizar en la encarnación!!

Cumplir nuestra misión en la vida reúne y arrastra tras de sí todos los acontecimientos positivos.

Hay gente que pierde su vida por ganarse la vida.

Hay personas que van por la vida haciendo todo para llenar el boletín de buena conducta. Siempre preguntan ¿Qué debo hacer para que me quieran?

Vocación significa voz interna.

Pagar el karma es reconocer nuestros principales defectos.

El 75% de las personas repiten los mismos errores, que arruinaron sus encarnaciones anteriores.
Nuestra encarnación es exitosa cuando hacemos diez vidas en una.

El mundo es un espejo. Nadie que sea un mono debe pretender que un joven príncipe le devuelva la mirada.

Venimos a la encarnación para no precisar nunca más un cuerpo físico.

Vivimos dos evoluciones en forma paralela. Una transcurre cuando estamos en el cuerpo físico y otra, cuando estamos en el mundo astral. O dormidos.

Una se parece a la otra. Si una persona ayuda en el mundo físico, se trasladara de noche en su cuerpo astral para proteger a otra persona.

Cuando nuestra conciencia crece para abarcar y unir estas dos manifestaciones del mismo ser, estamos en el umbral de la unificación. Por lo tanto, ya no precisaremos de las limitaciones del mundo físico para aprender.
Cada uno de nosotros viene a la encarnación con un Plan de Vida que traza, con ayuda de los Maestros, antes de nacer. En él están los principales aprendizajes y que momentos de nuestra vida se activaran.

El Plan de Vida es como un libreto. Cuando mas lineal es la persona más inflexible es el Plan y menos posibilidades de modificación existen. Los tarotistas predictivos adoran a estas personas porque les pueden predecir fácilmente todo lo que les va a ocurrir en su futuro, porque estos individuos no evolucionaron lo suficiente como para darse cuenta de que ellos pueden modificar sus vidas.

La mayoría de la gente tiene un Plan de Vida más flexible, donde están trazados los principales episodios, pero su evolución personal le permite hacer más experiencias y aprendizajes de los que estaba n previsto antes de encarnar. De esta manera, hay oportunidades de crecimiento acelerado, esto significa registrar en la encarnación más de lo que se busco al nacer.

Este tema es similar a la actuación. Cuando un actor es malo, el director le marca muy rígidamente su personaje, planificando hasta el último detalle su rol. Ni hablemos en cuanto a que tiene prohibido apartase del guión. El director se confirma con que este actor sepa su parlamento.

Cuando el actor es bueno, se le dan unas directrices generales porque el director de la obra sabe que este actor va a enriquecer su personaje.

Por eso, los planes de vida pueden ser inflexibles o creativos.

Acelerar la encarnación es acortar el número de veces que uno precisa encarnar para aprender en la Tierra. Lo ideal es no tener ya un Plan de Vida.

¿Cómo? ¿Qué dijo ese muchacho?

Repito. Lo ideal es no tener ningún plan.

El Plan de Vida existe cuando tenemos todavía un arma sin resolver.

Cuando finaliza el aprendizaje en nuestros defectos (karma) se termina el plan de vida. En este momento, se abre la perspectiva mas interesante.

La persona puede, a partir de la libertad, programar en la misma encarnación un nuevo aprendizaje.

Si entendiste lo anterior, te diré que ahora sucede que SE TIENE UNA NUEVA ENCARNACIÓN EN EL MISMO CUERPO.

Se pueden tener hasta diez encarnaciones en una sola vida.
Y ¿con que herramientas piensan ustedes que es posible realizar esta maravillosa alquimia?

LA COMPRENSION.



Lic. Bernardo Wikinski.

Imágen: Matthias Heiderich.




lunes, 14 de noviembre de 2011

Nada apagará mis sonrisas.


Nada apagará mis sonrisas.
Ni la sombría muerte, ni la enfermedad, ni el fracaso podrán intimidarme.
La desgracia no puede afectarme, porque en mi alma reside la inconquistable, inmutable y constantemente renovada bienaventuranza de Dios.


P. Yogananda.




viernes, 11 de noviembre de 2011

11:11:11


El próximo 11 de noviembre (11.11.11) se producirá un evento sin precedentes en la historia de la Tierra. Por primera vez se activarán de manera definitiva los Códigos de Luz del Alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años.

Se cumple así un requisito imprescindible para la llegada de la Nueva Tierra: el ser humano, para ascender, tiene que estar completo.

Recuperaremos de este modo lo que nos pertenece por derecho propio: el recuerdo de quiénes somos y para qué hemos venido, así como las capacidades que nos son inherentes.

Pero una cosa es recuperar y otra saber utilizar.

Para las personas que están despiertas, la recuperación de esos recuerdos y capacidades puede representar una bendición. Muchos llevan años anhelándolo. Sin embargo, los que aún continúan anclados en la vieja energía pueden verse inmersos de repente en un profundo caos interior. Recuerdos a los que no encuentran sentido y percepciones que no comprenden y que, además, les asustan. Será necesario que, tras esa fecha, las personas que trabajan al servicio de la Luz aúnen sus esfuerzos para ayudarlos a integrar el proceso.

Cada uno de nosotros debe prepararse previamente para ese momento, aquí van algunas recomendaciones:

1. Buscar la paz interior. Un momento de silencio al día para escuchar la voz del corazón.

2. Recibir conscientemente la luz del sol, con la intención de absorber su poder sanador y elevador de frecuencias.

3. Mantener el rumbo en la dirección indicada por la voz del corazón. Aquello que somos se manifiesta en estos días más que nunca. Caen las vendas que nos cegaban, se derrumban barreras que nos limitaban. Por fin, muchos de nosotros nos animamos a emprender aquello que vinimos a realizar aquí, en esta dimensión.

4. Practicar el desapego de viejos patrones limitantes. Abandonar los pensamientos, costumbres y reacciones que alimentan aún la antigua energía, procurando transformarlos en luz por medio del amor.

5. Fomentar el Amor en todas nuestras relaciones, las que más amamos y las que nos conectan con el miedo. Estas últimas son las que más nos elevarán si somos capaces de bañarlas de amor y aceptación.

6. Recibir la energía de la Fuente en meditación. Su influencia en nuestros cuerpos sutiles es inmensa. Posee un gran poder transmutador que nos libera y nos conecta.

7. Sentirnos Uno. Practicar en nuestras visualizaciones la Unión con todo lo que es y con todo lo que existe.

Cuando llegue el momento recibiremos en nuestro interior una Gran Luz. Esa Luz trae los códigos de activación que necesitamos para recordar. Son códigos de una vibración muy alta. Cuanto más elevada sea la propia vibración durante ese día más armónica resultará la entrada de la Luz y su anclaje en cada uno de nosotros.

Podemos prepararnos como se recomienda aquí pero, además, ese día debemos dedicarlo especialmente al cuidado de la propia energía, al equilibrio interior, a mantener la vibración bien alta. Actividades como meditar, pasear al sol o estar en contacto con la Naturaleza son las más recomendables. Hay que evitar especialmente todo lo que nos desconecte de nuestra esencia. Deberemos alimentarnos con moderación, procurando no ingerir alimentos de baja vibración, como la carne o los vegetales transgénicos, y realizar algún ejercicio físico que nos ayude a activar el flujo sanguíneo, ya que los Códigos de Luz serán transportados a través de la sangre, desde el corazón al resto de nuestro organismo.

La activación se estará produciendo durante todo el día, pero no percibiremos completamente sus efectos hasta el día siguiente, después de haber dormido un mínimo de seis horas.

A partir de la mañana del 12 de noviembre muchas personas sentirán el profundo deseo de dar un giro completo a sus vidas, otros emprenderán su camino con fuerzas renovadas y otros sentirán una gran confusión interna. Los efectos variarán en función del grado de evolución de cada uno y de las resistencias que esté oponiendo al proceso de cambio que todos estamos experimentando.

El objetivo de esta activación es acabar con las limitaciones que, desde el interior de nosotros mismos, nos están impidiendo evolucionar o despertar. No se trata de una injerencia en el libre albedrío de los seres humanos. Se trata de eliminar una limitación que nos fue impuesta hace miles de años, cuando algunos seres confusos decidieron interferir en nuestro proceso evolutivo.

Detenernos a explicar el cómo y el por qué de aquel suceso sería adentrarnos en la vieja energía de separación y lucha, de la que ya nos estamos alejando. Ya no importa cómo, cuándo, dónde, quién o para qué. Dentro de poco estará resuelto.

El 11 del 11 del 11 se producirá una gran activación, pero no será la última. Grandes acontecimientos nos esperan a la vuelta de la esquina. Recibámoslos con amor, libres de temores e inquietudes, porque llega el reino de la Luz a la Tierra, y eso se merece una gran fiesta.


Karina Malpica.



Que el amor nos una...

Como fue al principio que así sea ahora.

Te amo.



jueves, 10 de noviembre de 2011

Los colores del paisaje.


Cada vez que te sientas perdido, confuso, piensa en los árboles, recuerda de qué forma crecen. Recuerda que un árbol con una gran copa y pocas raíces es arrancado al primer golpe de viento, mientras que, en un árbol con muchas raíces y poca copa, la savia apenas corre. Las raíces y la copa deben crecer en la misma medida, deben estar dentro de las cosas y estar por encima de ellas, sólo de esta forma podrán ofrecer protección, sólo de esta forma, en la estación adecuada podrán cubrirse de flores y de frutos.

Y después, cuando ante ti, se abran tantos caminos y no sepas cuál de ellos escoger, no elijas uno porque sí, sino siéntate y espera. Respira con la profundidad confiada con la cual respiraste el día que viniste a este mundo, sin que nada te distrajera; espera y espera aún más. Quédate quieto en silencio y escucha tu corazón. Cuando te hable, entonces levántate y ve donde él te lleve.



Susana Tamaro.

Imágen: Antony Spencer.





martes, 8 de noviembre de 2011

Momentos de quietud.


En los momentos de quietud es cuando uno reconoce la propia perfección espiritual y la de los demás. La perfección es algo que no tiene que ver con el pasado ni con el futuro, sino con el ahora. En este mismo momento eres perfecto, a pesar de lo que puedas estar pensando o sintiendo, a pesar de la manera como percibas todos tus problemas o asuntos inconclusos. Eres aceptable así tal como eres, no importa cuántos errores pienses que hayas cometido. No existe ningún pensamiento, sentimiento o acción que te haya privado de alcanzar tu perfección en este momento y en este lugar.

Todo sufrimiento resulta al negarnos a aceptar y bendecir nuestra vida tal como es, de la terrible necesidad que tenemos de estar siempre intentando de repararnos a nosotros mismos o a los demás. El día que dejemos de estar buscando errores qué reparar, ese día podremos vivir la vida con mayor intensidad. Cuando uno vive con intensidad, te llenas de energía, propósito e integridad. No hay carencias ni insuficiencias, nada está roto. Todo es perfecto tal y como es.

En los momentos de quietud, podemos ver a los demás como seres perfectos tal y como son. A pesar de cómo se hayan comportado con nosotros en el pasado. Son perfectos a pesar de todos sus aparentes problemas. Tienen derecho a vivir sus propias experiencias, les guste o no, nos guste o no.
Cada persona es un ser en plenitud, aunque no esté conciente de ello. Si puedes ver a una persona con los ojos del espíritu, podrás traspasar su aparente debilidad y ver su perfección interna. Cuando juzgas a los demás, es bueno tomar conciencia de esos juicios. No trates de justificarlos. No te culpes por tenerlos, simplemente date cuenta de que no podrás ver a esa persona tal y como es, si sigues en esa modalidad de juez. Cuando uno juzga a alguien, generalmente ese juicio manifiesta aquella parte de ti que aún no aceptas.

En los momentos de quietud, se puede reconocer que el mundo exterior es aceptable tal y como es. No necesita ser cambiado o reparado. No necesita cumplir tus expectativas. El sufrimiento surge cuando queremos que las cosas sean diferentes. Las cosas nunca podrán ser diferentes de cómo realmente son, lo que puede ser diferente es el significado que le damos a lo que sucede. Lo que no te gusta del mundo refleja aquello que no has aprendido a aceptar en ti mismo. En la medida en que te aceptes y te ames, irán desapareciendo las situaciones que te molestan. Cuando puedes ver la perfección en todo, puedes ver que todos los resultados son positivos.

El mundo nunca podrá ser bueno a menos que puedas ver la bondad en él. Lo que experimentas depende de cómo percibes las cosas. Cuando sólo las ves a través de juicios, la vida se tuerce y se vacía. Cuando puedes ver con la mente y el corazón abiertos, la vida se llena de sentido y compasión. Todo aquello que ves sin amor y aceptación, termina por alejarse. Haces esto porque tienes miedo. La separación aparenta acabar con el miedo, pero sólo es temporal, porque a la larga sólo lo incrementa.

Eres responsable de tus pensamientos, de tus sentimientos y de tu experiencia. No eres responsable de los pensamientos, sentimientos y experiencias de los demás. Eres responsable de tu propia felicidad o tristeza, de tu sensación de plenitud o vacío. Tu gozo y tu coraje son tu responsabilidad. No puedes responsabilizar a otros por la manera en que piensas o sientes en este momento. El sólo intento de hacerlo, retrasa tu proceso de despertar.

Estas aquí para amar y aceptarte a ti mismo, para aprender de tu propia experiencia. No estás aquí para cuidar a otros ni para que otros cuiden de ti. Estás aquí para ser una persona auténtica. No estás aquí para complacer a los demás ni para ganarte su aceptación. Aún cuando corras el riesgo de perder la aprobación de alguien, tu responsabilidad es decirle a esa persona la verdad de tu experiencia. Estás aquí para tomar tus propias decisiones y para aprender de tus propios errores. No estás aquí para tomar decisiones por otros ni para permitir que tomen decisiones por ti. Estás aquí para aprender a amar y cuidar de ti mismo, nutrirte, estar en contacto con tus propios sentimientos y expresarte de una manera creativa. Estás aquí para honrarte en todos los sentidos, aprender a ver lo que es bueno para ti y hacerlo, así como también detectar aquello que no te hace sentir bien y negarte a hacerlo o no permitir que te lo hagan. Eres responsable de todo lo que te pasa ahora.

Eres responsable de todo lo que pides y de todo lo que accedes a hacer. No eres víctima de las acciones de nadie. Las víctimas siempre tienen necesidad de complacer a los demás para ganar su aprobación. Siempre dicen sí, cuando quieren decir no. Entonces comienzan a guardar resentimientos hacia esas personas. En realidad, sólo se están traicionando a sí mismos al no negarse a realizar cosas que no quieren hacer. Tu responsabilidad es decir sí cuando quieras decir sí y no cuando quieras decir no. Si cambias de modo de pensar, deberás decirlo de inmediato.

Cometer un error no es problema siempre y cuando te responsabilices por ello y tomes acción correctiva. No trates de responsabilizar a los demás por las decisiones que tú mismo has tomado. Esto es cobardía emocional. Toma responsabilidad por tus decisiones y por los errores que inevitablemente cometerás. Aprende de ellos para que no tengas que volver a repetirlos. Todo lo que sucede es perfecto, eso incluye todos tus errores. Ser perfecto no quiere decir que no puedas cometer errores. Está bien errar, porque a través de los errores es como verdaderamente aprendemos. Todo lo que sucede está bien. Todo es importante. Todo es perdonable.




Paul Ferrini.
Imágen:Cheryl White.






sábado, 5 de noviembre de 2011

Buda y el amor.


Los cuatro aspectos del amor según el budismo.

- Bondad incondicional o benevolencia. Capacidad de dar alegría y felicidad a la persona que amas. Aprender a observar a quién amamos porque si no la comprendemos no la podremos amar. La comprensión es la esencia del amor. Dedicar tiempo a estar presente y atento y observar profundamente. A eso se le llama comprensión.

- Compasión. Deseo y capacidad de aliviar el sufrimiento de otra persona. Para conocer la naturaleza de su sufrimiento y ayudarla a cambiar, también hay que observarla profundamente. Para eso es necesaria la meditación. Meditar es observar a fondo la esencia de las cosas.

- Alegría. Si en el amor no hay alegría, no se trata de verdadero amor. Si estamos sufriendo y llorando todo el tiempo o si se hace llorar a la persona que amamos, eso significa que no se trata de un verdadero amor, incluso puede llegar a ser lo opuesto a él. Si en la relación de pareja no hay alegría, seguro que no es un verdadero amor.

- Ecuanimidad y libertad. El verdadero amor hace alcanzar la libertad. Cuando se ama de verdad se le da al otro una absoluta libertad. Si no es así, no se trata de un verdadero amor. El otro debe sentirse libre, no solo por fuera, sino también por dentro.



“El verdadero amor”. Thich Nhat Hanh, 2004.
Imágen: Fiorella Podesta.


viernes, 4 de noviembre de 2011

Natural Woman.

Lo que el ladrón no se llevó.


“Al ladrón se le olvidó la luna en la ventana.” (Ryokan)

El ladrón se llevó todo a lo que pudo echar mano. No había mucho en la celda del monje, pero siempre encontraría alguna ropilla, algún objeto, un cuenco limpio o un bastón firme, y eso se llevó el profesional del bolsillo ajeno al amparo de la noche cómplice. El monje, alerta siempre a los ruidos de la existencia, despertó a tiempo para ver la sombra sigilosa y comprender el despojo doméstico a que había sido sometido. Notó las ausencias, pero miró la ventana, marco de luna llena en noche estrellada, y sonrió al ver que su posesión más valiosa estaba intacta. La luna blanca seguía luciendo en el telón de la noche. El monje se dio media vuelta en su rincón y siguió durmiendo. Sus riquezas estaban a salvo.

¿Quién me puede quitar la luna? ¿Quién me puede quitar el sol y las estrellas y las nubes y los vientos y las montañas y los prados? ¿Quién me puede privar del mayor tesoro que es la tierra y el cielo y el aire y el mar? Los mercados del mundo subirán y bajarán, y arrastrarán con ellos el valor de mi dinero y la remuneración de mi trabajo. Los ladrones de la oscuridad espiarán mis ganancias y vaciarán mis cofres. Todo lo que puede ganarse puede perderse, y la zozobra del peligro constante enturbia los gozos de la posesión insegura. No hay sueño tranquilo bajo el techo de la ambición.

Pero sí lo hay a la luz de la luna. Desprendimiento alegre de oropeles innecesarios. Austeridad sabia en medio del consumismo loco. Sencillez como norma de vida y como elegancia de estilo. Poner el primer placer en la naturaleza, para que los demás placeres cedan rango y pierdan importancia, y así no estorben con su necesidad compulsiva y su logro dudoso el curso feliz del gozo en mi vida. Saber apreciar la belleza de una noche de luna, para no tener que ir a buscarla frustradamente en espectáculos engañosos de falso alboroto.

Quien lleva dentro la riqueza de su vida no necesita atormentarse por encontrar riquezas externas que nunca han de satisfacerle y siempre pueden traicionarle. Y llevar dentro la riqueza quiere decir saber apreciar y disfrutar a fondo las alegrías sencillas de la vida, el día y la noche, el agua y la brisa, el recogimiento y el silencio, la amistad y la compañía, la risa del niño y el trino del pájaro, el amanecer y la puesta de sol, el alimento y el sueño, el orar y el callar. Todo aquello que la luna en la noche representa y recuerda en su presencia segura, su luz delicada, su sencilla figura. Todo aquello que nadie nos puede quitar.

Antes de volverse a dormir, el monje poeta inmortalizó en verso escueto su sonrisa nocturna:

“Al ladrón se le olvidó la luna en la ventana.”




Carlos G. Valles.
Imágen: Jim Crotty.