lunes, 31 de octubre de 2011

He estado antes aquí...


He estado antes aquí,
pero no sabría decir cuándo,
conozco la hierba que hay más allá de la puerta,
el aroma sano y penetrante,
el rumor acompasado, las luces de la costa.
Habías sido mía antes,
no puedo decir cuánto tiempo hace de ello;
pero justo cuando giraste
para ver volar la golondrina,
un velo cayó y lo supe todo de los tiempos pasados.






Dante Gabriel Rossetti.
Imágen: Chris Vlachos.







sábado, 29 de octubre de 2011

Mi Vida es un espejo.


Todas las personas de mi Vida son reflejos de una parte de mí. Los seres que amo reflejan mis aspectos amorosos. Las personas que me caen mal reflejan esas partes mías que necesitan curación. Todas las experiencias de la Vida son oportunidades para crecer y sanar. Las personas de mi Vida son verdaderos reflejos míos, y me brindan la oportunidad de crecer y cambiar.




Louise Hay.

Imágen: Enrico Burani.


viernes, 28 de octubre de 2011

El cuerpo y el alma...


El cuerpo y el alma no son dos realidades distintas,
sino tan sólo dos formas diferentes de percibir una misma y única realidad.



Albert Einstein.
Imágen: Eduard Panichev.



jueves, 27 de octubre de 2011

Smile.


Sonreír permite que la energía de ser consciente nazca en ti; y te ayuda, a abrazar la ira que sientes. Antaño; los sirvientes de los reyes y las reinas debían llevar siempre un espejito, porque cuando alguien se presentaba ante los monarcas, debía tener un aspecto impecable. Así que; por razones de etiqueta, la gente llevaba siempre una bolsa con un espejito dentro. Intenta hacerlo. Lleva un espejo contigo; y mírate en él, para ver en qué estado estás. Después de haber inspirado y espirado varias veces y de haberte sonreído a ti mismo, la tensión habrá desaparecido y te sentirás mejor.



Thich Nhat Hanh.



miércoles, 26 de octubre de 2011

Vive la Vida.



. La vida sigue su curso, tú toma parte de ella
. La vida es como un espejo: te sonríe si la miras sonriendo
. Si luchas puedes perder, pero si no luchas estás perdido
. Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre lo será
. Si estás sólo ten valor para acompañarte
. No dejes pasar la vida, porque no sabes todo lo que te pierdes
. No son los años los que te enseñan sobre la vida, sino, como vives los años
. La vida, o se domina sonriendo o no se domina...



Eres el resultado de ti mismo.


Nunca culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni nadie, porque tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo, a ti misma, y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar corrigiéndote.

A veces, el triunfo del verdadero hombre, de la verdadera mujer, surge de las cenizas del error. Si puedes evitar algunos mejor.

Nunca te quejes de tu ambiente o de lo que te rodea, hay quienes en tu mismo ambiente vencen. Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para triunfar.

No te quejes por tu pobreza o por tu salud, o por tu “suerte”. Enfréntalas con valor y acepta que de una u otra manera, es el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.

No te quejes por la falta de dinero. No te amargues con tus propios fracasos ni se los cargues a otros, acepta ahora. O siempre seguirás justificándote como un niño, como una niña.

Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan malo para fracasar, empieza ahora mismo.

Deja de engañarte, eres la causa de ti mismo, de ti misma, de tu tristeza, de tu necedad, de tu dolor, de tu fracaso. Tú decidiste construirte de esa manera.

Si tú aprendes a hacer nuevamente desde el dolor, a ser más grande que el más grande de los obstáculos, dentro de ti encontrarás un hombre, una mujer, que todo lo puede hacer.

La causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los fuertes, de los activos, de los audaces, imita a los valientes, a los energéticos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones imposibles, a quienes no les atrae las cosas fáciles y a cambio aceptan el reto de lo exigente pero realizable; a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo interior y tus problemas sin aliento morirán.

Mírate en tu espejo, comienza a ser sincero, contigo mismo, contigo misma, reconócete por tu valor y por tu voluntad y no por tu debilidad para justificarte.

Conociéndote a ti mismo, a ti misma, serás libre, fuerte y dejaras de ser títere de las circunstancias. Porque tú mismo, tu misma, eres el conductor, la conductora, de tu destino y nadie puede sustituirte.

¡Levántate!. Mira la mañana llena de luz y de fuerza, respira esa luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida.

¡Despiértate, camina, muévete, lucha, decídete!

Y triunfarás en la vida.



Thich Nhat Hanh.

Imágen: Chocoffee.



lunes, 24 de octubre de 2011

Bendición al amado.


Tú eres la estrella de todas las noches,

La luz de todas las auroras.

Tú eres el relato de todos los huéspedes,

La historia de todos los países.

Ninguna desdicha caerá sobre ti.

Ni en la colina ni en el río,

Ni en el campo ni en el valle,

Ni en la montaña ni en el desfiladero.

Ni por arriba ni por abajo.

Ni en el mar ni en la playa,

Ni en los cielos ni en las profundidades.

Tú eres el meollo de mi corazón.

Tú eres el rostro de mi sol.

Tú eres el arpa de mi música.

Tú eres la corona de cuantos me acompañan.



Del libro de Matthews.

Imágen: Christopher Boffoli.



domingo, 23 de octubre de 2011

Gritar.

Cuenta una historia tibetana que un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente:

-¿Por qué la gente se grita cuando está enojada? Los hombres pensaron unos momentos:

-Porque perdemos la calma -dijo uno-, por eso gritamos.

-Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? -preguntó el sabio-.

¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué le gritas a una persona cuando estás enojado? Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfizo al sabio. Finalmente les explicó: -Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia. Luego, el sabio preguntó:

-¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. El sabio continuó:

-Cuando se enamoran más todavía, ¿qué sucede? No hablan, solo susurran; solo se miran y eso es todo. Así de cerca están dos personas cuando se aman. Luego dijo:

-Cuando discutan, no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.



Desconozco su autor.


viernes, 21 de octubre de 2011

La esperanza.


La desesperación no es un camino sin salida. El camino sin salida es el del desanimado. El de aquél que ha perdido el coraje de seguir peleando porque la experiencia le ha lastimado la esperanza.

El desanimado ha perdido el sentido de la lucha. Tal vez peor: la fuerza para luchar. Es entonces cuando es necesario hacerlo crecer hasta la desesperación, suscitándole la bronca. La bronca sembrada sobre el desánimo hace nacer la desesperación.

Y la desesperación superada, eso es la esperanza.

Por eso me parece imposible suscitar la esperanza en un desanimado a través de la compasión. Un desanimado no necesita de la lástima. La lástima es el reponso sobre el desanimado. Al desanimado hay que llevarlo a la bronca, a fin de que sacudido en su vergüenza asuma la desesperación y la supere. Allí, reconquistado el valor fundamental de su vida, emprenderá la lucha. Lucha que no pondrá sus garantías en las fuerzas personales, ni en las dotes de su naturaleza. Porque de ellas se tiene la experiencia de su fragilidad. Hasta cierto punto, sobre ellas el desánimo ha hecho la amputación de su capacidad de ser garantías.

La garantía se pone sobre algo mucho más profundo y más inagarrable. Sobre algo mucho más nuestro, en definitiva. Sobre el misterio de nuestra propia vida. Mi vida tiene un sentido. El vivirlo es lo que me permitirá ser. Esa convicción profunda es un acto profundo de fe en sí mismo. O mejor: es algo que llevamos por dentro y que nos puso en camino. Creer que mi vida tiene un misterio que puede ser cumplido. Saber que eso existe y que aunque no lo veo es lo único que da apoyo real a mi vida y a mis opciones, es algo que me hace superar la desesperación.

Pero insisto. Sólo la bronca puede llegar a hacernos crecer hasta la desesperación. Esa actitud profundamente humana, que no nos deja admitir que nuestra carezca de sentido. Y es la fuerza que el desanimado necesita para no dejarse estar. La desesperación no es la desesperanza. La desesperanza es carecer de esperanza, es la situación de no tener ya esperanza. Mientras que la desesperación es la situación de no tener aún esperanza y por lo tanto la urgencia tenaz por conquistarla.

En la práctica, pienso que hay situaciones en las que sólo nos queda una actitud humana razonable: sembrar con fe en el surco del amor para que poco a poco vaya creciendo la esperanza.



Mamerto Menapace.

Imágen: Dr. Hossein. Mirzaie.




jueves, 20 de octubre de 2011

La ley del justo retorno.


Al cruzarte con la gente por la calle, en el autobús, en tu lugar de trabajo, bendice a todos. La paz de tu bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su intinerario. Bendice a los que encuentres, derrama bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendícelos en sus bienes y en sus recursos. Bendícelos en todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de tu propia vida.



Pierre Pradervand.





miércoles, 19 de octubre de 2011

Halo.

Renovación.


Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y vamos a vivirlo con alegría.

Sé que el amor es el estimulante del sistema inmunitario más poderoso que se conoce. Por lo tanto hago todo lo que puedo para aumentar el amor que siento por mí y por los demás.

Con gusto disuelvo todas las pautas de pensamiento negativo que niegan o suprimen este caudal de amor.

Soy completamente inmune a todas las ideas y experiencias negativas que hubiera a mi alrededor.

No tengo tiempo para perder en rencores y resentimientos.

Ahora afirmo que cada célula de mi cuerpo está reaccionando a una nueva fuerza.

Me estoy renovando en cada momento de este día.

Somos uno con el Poder que nos ha creado.

Estamos seguros y a salvo, y todo está bien en nuestro mundo.

Así Es. Gracias Amado Universo.



Louise Hay.

Imágen: Ingz.




martes, 18 de octubre de 2011

" Me abandono."


La falta de amor por nosotros mismos.

Muchas veces cultivamos nuestras relaciones más íntimas desde un lugar de miedo a quedarnos solos, haciendo todo lo posible para que nuestro compañero/a se sienta bien, sin ver si nosotros nos estamos sintiendo bien. Las relaciones laborales ó familiares nos mueven a realizar acciones muchas veces “en contra nuestro”: nos abandonamos.

  • Abandonarnos es no seguir nuestro deseo más profundo y terminar haciendo lo que el otro quiere, por temor a perder esa relación.
  • Abandonarnos es haber planificado modificar nuestra alimentación en una más saludable y aceptar hoy un “compromiso” para comer, donde sabemos que nos dejaremos tentar.
  • Abandonarnos es no escuchar a nuestro cuerpo cuando este nos duele pidiendo un mayor descanso ó una actividad que lo dinamice.
  • Abandonarnos es no conectarnos con nuestro interior ó no querer estar con nosotros mismos a pesar que estamos necesitando “parar”.
  • Abandonarnos es comenzar y dejar aquello que queríamos ó teníamos pendiente.
  • Abandonarnos es dejar para mañana lo que nuestro corazón siente que quiere hacer hoy.
  • Abandonarnos es cuando vamos a algún lugar al que no queremos ir y lucimos nuestra mejor “sonrisa de actor”.
  • Abandonarnos es cuando le decimos que SI a nuestros hijos por temor a decir NO (y no querer ocuparnos de explicar “por qué NO”).
  • Abandonarnos es cuando sentimos enojo, pero lo disimulamos por el qué dirán, “comiéndonos” la bronca hasta que “se nos pase” (mientras vamos expandiendo la rabia a todos los que andan cerca nuestro y que nada tienen que ver).
  • Abandonarnos es creer que “mañana algo va a cambiar” y mientras esperamos “sentados” ese cambio.
  • Abandonarnos es no expresar nuestra verdad mientras sentimos que nos están manipulando.
  • Abandonarnos es auto justificarnos permanentemente.
  • Abandonarnos es hablar todo el tiempo y no escuchar lo que los demás tienen para decirnos.
  • Abandonarnos es continuar pensando “pensamientos automáticos” que sabemos nos hacen mal emocionalmente.
  • Abandonarnos es transigir en pro de creer que así mejoraremos ó mantendremos nuestras relaciones con los demás.
  • Abandonarnos es no amarnos, no elegirnos, no darnos paz, no darnos silencio.

Pero nadie podrá amarnos si nosotros no lo hacemos primero. Nadie podrá darnos un lugar si antes nosotros no nos damos, porque los demás solo nos reflejan exactamente lo que nosotros hacemos con nosotros.

Miremos a nuestro alrededor, ¿dónde estamos dejándonos de querer? y paremos de hacer esto!!! “Ama al prójimo como a ti mismo” es una maravillosa frase bíblica que no hemos podido practicar completamente, solo nos enseñaron a cumplir la primer parte…y así nos fue: desamores, desencuentros, distanciamientos, enemistades, etc.

Querámonos. Amémonos. Démonos.

Ocupémonos de nosotros mismos y veremos que luego todo se irá acomodando para reflejarnos exactamente eso: AMOR.



ALICIA ORFILA – Consciencia y Salud – www.aliciaorfila.com.ar




domingo, 16 de octubre de 2011

La tensión de los contrarios.


-¿ Te he explicado alguna vez la tensión de los contrarios?

-dice Morrie.

-¿La tensión de los contrarios?

-La vida es una serie de sacudidas hacia delante y hacia atrás.

Quieres hacer una cosa, pero te ves empujado a hacer otra. Alguna cosa nos hiere y, desde el mismo momento sabes que no debería ser así. Crees que tienes algunas cosas garantizadas, aunque sepas que nunca debes dar nada por garantizado. Una “tensión de los contrarios” es como estirar un brazalete de goma.

Y la mayoría de nosotros vivimos en algún lugar en el medio.

-Parece un combate de catch -digo.

-Un combate de catch –ríe-. Sí, la vida se puede describir así.

-Y al final ¿qué lado vence? –pregunto.

-¿Qué lado vence?

Al tiempo que me responde, Morrie me sonríe, los ojos arrugados, los dientes torcidos.

Gana el amor. El amor siempre gana.




Del libro: Aplícate el cuento.

Imágen: Joachim G.Pinkawa.




viernes, 14 de octubre de 2011

No.


No te atragantes con recuerdos.





Miguel Martí.
Imágen: Alena Z.





jueves, 13 de octubre de 2011

Abundancia y carencia, dos caras de la misma moneda.


Asociamos la abundancia y la carencia con posesiones concretas, dinero, cosas materiales, ¿verdad? Pero en realidad son dos cualidades de la misma energía. Pues sea el dinero o lo material más concreto, o sea la alegría o la falta de ella, sea la salud en cualquier forma, lo que sea, estamos hablando de la misma energía con diferente expresión. Y como toda energía, es influenciada por lo que nosotros sentimos y creemos de ella. Si creemos que nunca hay suficiente, pues siempre veremos lo que falta y entonces, dentro de esta ilusión de dualidad, no podremos ver lo que tenemos. Siempre estaremos buscando algo más, pues no nos sentimos completos en lo externo para llenar ese vacío interior.

Verás que cuando comenzamos a apreciar lo que sí tenemos, a apreciarlo de verdad, esa misma energía se transforma en lo que percibimos, y esto comienza a convertirse en un gran imán.

En este universo la abundancia y la perfección funcionan de manera opuesta a lo que creemos. Estamos siempre pidiendo algo, siempre pidiendo más. Pero cuando aprecias aquello que tienes, cuando alabas cada momento, cuando aprecias la perfección, vas a crear más perfección.

Es así. Y esto es para aprender y cambiar, y ver que cuando nos enfocamos en lo que nos falta, vamos a crear desde ese lugar de carencia donde no estamos apreciando en realidad, pues la carga más fuerte está en lo que faltará, o lo que no está. ¿Te has dado cuenta cómo, más allá de lo que tengamos en el banco o en el bolsillo, predomina una percepción interna que nos dice: “no hay suficiente”, “nunca habrá suficiente”, “tengo que cuidar lo que es mío”? Siempre ese pensamiento está activado por una protección, que es lo que está creando el que yo me sienta más pequeño, que me sienta menos, que lo que yo pueda hacer sea limitado.

Siempre tendemos a la acción de acaparar o guardar, con una carga, como protegiendo por si falta o para cuando falte, o para ahorrar si aumenta, y esa carga detrás de nuestra acción nos lleva a crear menos, y tú tienes que tomar conciencia de ese aspecto que tiende a enfocarse en la carencia y que no siempre tiene que ver con lo material. ¿Y qué es lo que viene con eso? Siempre le acompaña una queja, por ejemplo: “¡No es suficiente amor el que me das!” “¡No hay suficiente dinero, o no hay suficiente de alguna otra cosa que quieres!” “¡No hay suficiente belleza!” “¡No hay suficientes oportunidades!”. Hasta he escuchado: “No hay suficientes hombres!” Esto es de nunca acabar. Si te quejas por lo que falta, eso crece, crece y crece.

Pero entonces, ¿qué sucede si uno aprecia? La energía cambia y va en la otra dirección, y entonces eso que aprecias será lo que crecerá. Y esta no es una idea, no es una afirmación: esto es un sentir, es un vibrar.

Siempre les digo: “Aprecia a quienes trabajan o viven contigo, aprécialos, y de ese modo estarás eligiendo un comportamiento abundante en todo y con todos. Luego verás cómo te transformarás en eso justamente, porque inspirarás a los otros desde ese lugar de abundancia. Pero para eso, primero tienes que transformarte en esa abundancia”.

Entonces, observa tus acciones: ¿En qué te estás enfocando? ¿Te enfocas en apreciar? ¿Te enfocas en el vaso medio lleno, o te estás enfocando en aquello que está mal, en aquello que te falta, en el vaso medio vacío? Si estás haciendo eso, nunca nada será suficiente. Cuando te enfocas en la carencia, en lo que falta, el miedo es tan, pero tan grande, que nunca habrá suficiente, nunca nada llenará lo que falta.

Tienes que poder ver esto. Y lo mismo sucede con tus acciones: enfócalas hacia lugares que se abren para dar, y en consecuencia, son abundantes para recibir también. Por ejemplo: “¿Dónde puedo dar más, para así poder ser más yo?”

Te invito a intentar esto en lugar de estar protegiendo las limitaciones, pensando y actuando: “¡No, no puedo dar más, estoy exhausta! ¡Si doy más la gente no me valorará, se aprovecharán!” ¿Ves cómo aquí está hablando el miedo? Miedo a que te quiten, miedo a no ser valorada, miedo a no tener, miedo, miedo, miedo.

Cada uno de ustedes puede comenzar a transformar esto, cambiar su enfoque personal, eliminar los miedos que obstaculizan el fluir, pues ese fluir es naturalmente ilimitado. ¡El universo sólo quiere darte y siempre está trayendo todo hacia ti!

Ábrete a experimentarlo, te invito a explorar esto, esto nuevo que se llama verdaderamente recibir, y verás cómo siempre la abundancia estuvo a un sólo paso de la carencia.



Isha.

Imágen: Andrius Repsys.



miércoles, 12 de octubre de 2011

Compartir la experiencia.


Cierta vez en un pueblo lejano, hace muchisimos años, vivía un hombre muy pero muy anciano. El paso de los años le había ido quitando algunas cosas, como su agilidad, su destreza con las manos y la vista, pero le había ido acercando otras, como por ejemplo una gran sabiduría.

Había vivido en ese pueblo desde siempre y a nadie extrañaba la seguridad con la que se movía de aquí para allá sin necesidad de lazarillo ni de acompañante.

Por eso, aquella oscura noche sin luna a todos sorprendió verlo paseando por las calles del pueblo llevando con él una lámpara encendida.

-Issuf…-le dijo el vigilante al verlo pasar-. Tú conoces esta calle mejor que nadie y, además, lamentablemente estás ciego. ¿ Qué haces caminando a estas horas llevando esa luz?.

-No llevo la lámpara para ver dónde voy –dijo el anciano-, conozco esta calle milímetro a milímetro, la he recorrido casi cada día durante los últimos cien años. Pero me han contado que la noche está oscura, y los que no conocen tanto el pueblo posiblemente necesiten ver para no tropezar. Llevo la luz conmigo para hacer un poco más fácil y más seguro el camino de ellos, no para alumbrar el mío.



Jorge Bucay.





martes, 11 de octubre de 2011

Serenidad.


Vaya tranquilamente entre el jaleo y la prisa, y acuérdese de la paz que puede existir en el silencio. Sin alienación, mantenga en lo posible buenas relaciones con cada persona. Diga suave y claramente su verdad; y escuche a los otros, incluso al inocente y al ignorante: tienen también su historia. No se compare con nadie, correría el riesgo de volverse vano o vanidoso. Siempre hay alguien más grande y más pequeño que usted. Consolide un espíritu para protegerse en caso de desgracia súbita, pero no se entristezca con sus quimeras. Numerosos miedos nacen del cansancio y de la soledad. Más allá de una disciplina sana, sea dulce con usted mismo. Usted es un niño del universo, no menos que los árboles y las estrellas. Tiene el derecho a estar aquí y que lo tenga claro o no, el universo se desarrolla sin duda como debería. Y cuales sean sus trabajos y sus sueños, guarde en el desconcierto ruidoso de la vida, la paz en su alma. Con todas sus perfidias, sus trabajos pesados y sus sueños destrozados, el mundo es sin embargo bello.

Tome atención. Intente ser feliz.

Autor desconocido.