jueves, 31 de marzo de 2011

Ordenar el cajón.


Hablar de Armonía Interior es hablar de balance, de equilibrio en todas las áreas que componen al ser humano: física, mental, emocional y espiritual.
El ingrediente fundamental para lograr dicho balance es la conciencia. Despertar la conciencia es algo parecido a ordenar ese cajón, que la mayoría tenemos, en donde guardamos todo aquello que nos encontramos fuera de lugar y que de pronto no sabemos dónde acomodar.
Poco a poco vamos llenando ese cajón hasta que llega el día en que se nos dificulta abrirlo o cerrarlo por tantas cosas que contiene. Sabemos que está ahí, que ya no le cabe ni un alfiler…
Sin embargo le damos vuelta cuantas veces podemos, hasta que finalmente llega el momento en que ya no podemos ignorarlo. Así que sacamos el cajón del gabinete o la cómoda, y lo vaciamos sobre una superficie para comenzar a ordenarlo. Lo primero que tenemos enfrente es un caos total. No sabemos ni por dónde empezar, pero una vez que lo hacemos nos encontramos un sinfín de cosas que distraen nuestra atención… papelitos con alguna anotación, fotografías viejas, boletos de cine etc. Luego llega el momento difícil: decidir qué tiramos y qué es lo que seguiremos almacenando. Cuando vamos a mitad del camino, nos dan ganas de parar, pero sabemos que después nos costará todavía más volver a iniciar la tarea. Mejor respiramos profundo y seguimos. Más tarde, cuando estamos a punto de terminar, sentimos que crece nuestra energía y hasta llegamos a sentir entusiasmo y buen humor.
Una vez que terminamos, nos hacemos siempre la misma pregunta: ¿Por qué no lo había hecho antes? Como podemos observar, al realizar una tarea como ésta pasamos por una enorme variedad de emociones: En un principio sentimos irritación, apatía, apego y desgano, pero al final invariablemente, llegamos a sentir un incremento de energía, buen humor y satisfacción. Esta analogía ilustra lo que sucede una vez que decidimos ordenar nuestro “Cajón Mental”.
Sabemos que tenemos que hacerlo y sin embargo le damos vuelta… Pero también sabemos que nos sentimos saturados y que la única solución, es dejar de almacenar lo que ya no nos sirve y hacer espacio par que pueda llegar lo nuevo. ¿Qué es lo que podríamos perder si algún día decidimos arreglar nuestro “Cajón Mental”? Quizá lo único que perderíamos sería nuestra irritación, nuestra apatía, nuestro apego y nuestro desgano. Y al final, seguramente, nos haríamos la misma pregunta: ¿Por qué no lo había hecho antes?.




Carol Caplin.





miércoles, 30 de marzo de 2011

Debe haber...


Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal:
está en nuestras lágrimas y en el mar.





Khalil Gibrán.






martes, 29 de marzo de 2011

Todo.


Todo puede ser discutido;
todo puede ser negado;
todo puede ser sostenido;
todo puede ser imitado;
todo puede ser confundido;
todo puede ser olvidado...

¡Oh pobre cabeza!





Paul Valery.





lunes, 28 de marzo de 2011

Sabiduría.


La sabiduría es el fruto de la experiencia.

La experencia es el fruto de la observación.

La observación es el fruto de la mirada interior.

Observate a tí mismo.
Observa el mundo en que vives.
Y crece en sabiduría.
Porque quien tiene sabiduría... lo tiene todo.






Alfonso Ruiz Soto.







domingo, 27 de marzo de 2011

Perdernos para Encontrarnos.


El espacio interior también aflora cuando renunciamos a la necesidad de enfatizar nuestra identidad con la forma. Esa necesidad le pertenece al ego y no es una necesidad verdadera. Ya hicimos una breve alusión a esto. Cada vez que renunciamos a uno de esos patrones de comportamiento permitimos que aflore el espacio interior. Somos más auténticos. Para el ego, parecerá como si estuviéramos perdidos, pero en realidad sucede todo lo contrario. Jesús nos enseño que debemos perdernos para encontrarnos. Cada vez que renunciamos a uno de esos patrones, restamos peso a lo que somos en el nivel de la forma y nuestro verdadero ser se manifiesta más plenamente. Nos empequeñecemos para engrandecernos.
A continuación aparecen algunas de las formas como las personas tratan de enfatizar su identidad con la forma, aunque inconscientemente. Si nos mantenemos en estado de alerta, podremos detectar algunos de esos patrones inconscientes en nosotros mismos: exigir reconocimiento por algo que hicimos y molestarnos o enojarnos al no recibirlo; tratar de llamar la atención hablando de nuestros problemas o de nuestra enfermedad, o haciendo una escena; dar una opinión cuando nadie la ha pedido y no contribuye en lo absoluto a la situación; preocuparnos más por la opinión que el otro tenga de nosotros, que por la otra persona, es decir, utilizar a los demás para reflejar nuestro ego o fortalecerlo; tratar de impresionar a los demás con nuestras posesiones, conocimiento, aspecto físico, posición social, fortaleza física, etcétera; reforzar momentáneamente al ego a través de una reacción airada contra algo o alguien; tomarnos las cosas a pecho, sentirnos ofendidos; reafirmar que tenemos la razón y que los otros están equivocados a través de quejas mentales o verbales inútiles; mostrarnos importantes o aparentar que lo somos. Una vez detectado ese patrón interior, conviene hacer un experimento. Averigüe cómo se siente y qué sucede cuando renuncie a ese patrón. Sencillamente abandónelo y vea qué sucede. Otra manera de generar conciencia es restarle peso a lo que somos en el nivel de la forma. Descubra el poder enorme que fluye desde su interior para proyectarse sobre el mundo una vez que logre restarle peso a su identidad con la forma.




Eckhart Tolle.






Uno Mismo.


El maestro les decía: “Diez mil hombres que vienen de fuera no pueden abrir la puerta de la ciudad si dentro no tienen un cómplice. Diez mil palabras que vienen de fuera son totalmente inútiles si no son confirmadas por el interior. Si un árbol no tiene humedad en sus raíces, de nada la servirán diez mil torrentes”.




Julio Peradejordi.





sábado, 26 de marzo de 2011

Descorrer las cortinas.


No tenemos que crear el bien. El bien ya está aquí. No tenemos que persuadir a Dios para que sea Amor, o Vida, o Verdad, o Inteligencia, porque El ya es todo eso y siempre lo ha sido . No tenemos que pedirle que nos recuerde , porque siempre está con nosotros. No podemos pedir ningún bien que ya no esté aquí. Tampoco tenemos que combatir el mal. El mal, en esencia,es una falsa creencia sobre el bien , y la cura consiste en no pensar en el error al conocer la Verdad. Cuando usted enciende una luz en una habitación , no tiene que perseguir a las sombras y expulsarlas por la puerta o por la ventana. La luz invade a la habitación y todo se ilumina, pues la oscuridad no es un ente, no es otra cosa que la ausencia de luz. Si corremos las cortinas de todas las habitaciones de una casa, esa morada quedará a oscuras y es probable que con el tiempo sea húmeda e insalubre, por mucho que afuera brille el sol . Si quisiéramos remediar esta situación, no trataríamos de lograr que el sol brille con más intensidad ( no podríamos lograrlo), tampoco buscaríamos la manera de crear luz del sol en el interior. Todo lo que tendríamos que hacer – en realidad, todo lo que podríamos hacer – es descorrer las cortinas . Descorrer las cortinas y abrir las ventanas sería el verdadero remedio para esa situación. EL sol penetraría, y seguirían todos los demás beneficios. Dios está con nosotros a toda hora, pero nosotros cerramos las ventanas del alma y colocamos gruesas cortinas de miedo, duda, egoísmo, etc, entre El y nosotros. La salvación consiste en descorrer esas cortinas y abrir las ventanas, El hace el resto.




Emmet Fox.





jueves, 24 de marzo de 2011

Bendito Ángel Humano.

A todos los Ángeles Humanos que habitan este planeta...

La hoja blanca.


Dijo un día una hoja blanca de papel: “Me he formado blanca, nítida, inmaculada y pura, y así seré hasta la eternidad. Prefiero quemarme y volverme ceniza blanca antes de permitir que me mancille la negrura y me macule la suciedad”.
Oyó un tintero aquellas razones y se rió en su negro corazón, pero no se atrevió a tocar aquella hoja blanca de papel.
La oyeron también las plumas y tampoco la tocaron. Y así permaneció la hoja de papel blanca, nítida, cual la nieve... pero vacía.




Kahlil Gibrán.




miércoles, 23 de marzo de 2011

Mi oración.


Mi oración, Dios mío es ésta:
Hiere,hiere la raiz de la miseria en mi corazón.
Dame fuerza para llevar ligero mis alegrías y mis pesares.
Dame fuerza para no renegar nunca del pobre, ni doblar mi rodilla al poder del insolente.
Dame fuerza para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana.
Dame, en fin, fuerza para rendir mi fuerza, enamorado, a tu voluntad.






R. Tagore.





La gran prueba.


Como si fuese un capullo que ciega toda la luz, las catástrofes naturales nos envuelven en el dolor, causando miedo, caos e incertidumbre. Lágrimas y lamentos parecerían anunciar que el fin se aproxima. Lo mismo sucede con la oruga cuando comienza su metamorfosis: Siente que se acerca su hora, cree que morirá, desconoce que dejará de arrastrarse para volar por la vida desplegando sus hermosas alas. Confiá. La transformación se acelera. Esta es la gran prueba.

Desde la perspectiva de la razón, puede que parezca una burla del destino que a lo largo de tu camino se te haya reclamado que rompas la armadura y te abras a tu mundo interior cuando las señales indican que comienza la etapa crítica en donde habría que escudarse para no ser lastimado. No existen los errores. Nadie te engañó. Diste los pasos correctos siguiendo tu sabia voz interior, ahora tenés que seguir confiando en la luz de tu corazón. La fe es tu mejor aliada. Estar centrado en el corazón te permitirá ver más allá del temor. Sabrás que en lo que otros llaman desgracia habita la gracia que nos hace más humanos. Allí donde tu mente vea caos, tu corazón verá el esperado cambio que nos conmueve y eleva. Comprobarás que no existen las fronteras, sino el amor en acción revelándose en campañas solidarias, actos heroicos, gestos nobles y manos hermanas que se entrelazan para engendrar un cálido entramado luminoso.

Todo está cambiando su nivel vibratorio. Ya nada será igual. Aunque las noticias sostengan lo contrario, no temas. Permanecé en luz, en armonía. No hay muertos que llorar, sólo espíritus que celebrar por haber tenido el inmenso valor de animarse a vivir esta fantástica experiencia humana de religar el cielo y la Tierra. Nada muere, todo se transforma. Simplemente debemos abrirnos y no resistir los cambios que están ayudando al florecimiento de la nueva humanidad.

Por más que te sientas fatigado persistí confiando, perdurá amando. Abrí aún más tu corazón. Con la agitación externa reconoceremos si la paz era interna o se debía a un entorno calmo. Somos orugas viviendo la transmutación que nos hará renacer en la luz de la consciencia. La gran prueba consiste en continuar con fe, por el camino del amor, aceptando lo que suceda porque todo, absolutamente todo, nos ayuda a sensibilizarnos, humanizarnos y evolucionar.





Julio Andrés Pagano.





martes, 22 de marzo de 2011

Casa original.


Nuestro Padre, no todos los hermanos le profesábamos el mismo cariño, nos dejó en herencia una original casa redonda. No la rodeaban muros, ni rejas la aprisionaban. De color azul cambiante tenía pintados sus techos y en las habitaciones abundaba el color verde. Era grande. También los hermanos éramos muchos. La luz entraba a raudales durante el día y múltiples lamparitas daban misterio a sus noches. Era una buena casa redonda para vivir. La calefacción funcionaba potentemente en verano y el aire acondicionado nos hacía tiritar en invierno, pero era la mejor casa para vivir pues, en ella, podía aspirarse el perfume de las plantas, no era difícil adivinar la silenciosa huella de los animales y convivían pacíficamente el frescor de cumbres y mares con la sedosa tibieza de la vida palpitante. Era una casa amplia y redonda con capacidad de acogida para todos aunque, entre los hermanos, surgieron envidias, recelos y luchas que hicieron temblar sus paredes. Era la herencia de nuestro padre. Más que redonda era esférica y nunca acertamos a comprender cuáles eran sus cimientos.




Marina Cuervo y Jesús Diéguez.



lunes, 21 de marzo de 2011

El arte del equilibrio.


Mis días son intensos en los diferentes planos, con vaivenes emocionales que en momentos me lleva a extremos en mi actitud hacia otros y a veces en contra de mi persona y, a Dios gracias siempre regreso a mi centro.
Es compleja la tarea para enfrentar y vencer a los miedos, trabas o temores que nos impiden divisar la senda correcta pero, ¡que interesante resulta transitar estos desafíos de manera practica y personal !, no existe mejor aprendizaje que el obtenido con esfuerzo y en varias ocasiones con dolor en nuestro andar cotidiano.
La mayoría de las veces nos quedamos "Siendo Lunas, esperando que algún Sol nos ilumine", pero éste lo hace a medias, e inclusive puede cegar nuestra visión y confundirnos; o embelezarnos con su esplendor y aquietarnos sin avanzar.


Quita el polvo que cubre la chispa Divina que vive en ti.

Busca tu propia iluminación.

Brilla al calor de tu llama y compártela.
No intentes cegar a otros con tu luz en busca de satisfacción personal, de nada sirve mantener prisioneras a las Lunas eso sí, contagia tu fuego Divino para encender otros Soles.

No permitas que te engañen a través de complejas teorías dogmáticas ni textos confusos de creencia alguna que , requiera necesariamente de la figura de alguien como sostén y apoyo de la misma, ¡ la realidad espiritual es más simple de lo que imaginas y vive en tu interior esperando ser descubierta!. Toma valor, bucea en tus adentros y despierta al maravilloso ser que hay en ti, a nadie más necesitas para lograr este objetivo de vida!.

Vive cada instante como único e irrepetible y no esperes nada, no tengas expectativas ni buenas ni malas en ninguna circunstancia! no desperdicies la única y maravillosa posibilidad de sorprenderte día a día, a cada instante!.

Transmite con tus escritos, tu pensar y tu sentir; resuena en otros mil veces más fuerte el propio relato de una experiencia personal, que el transcribir a eximios pensadores, por más humildes que sientas sus palabras!.

El éxito es maravilloso y nos embriaga alegremente, pero es efímero, y de diluye como agua entre las manos.!

Persigue la gloria de la trascendencia, adentrandote en los caminos del amor.




Ricardo Benedetti.



domingo, 20 de marzo de 2011

Acumular.


Cuando el gorrión hace su nido en el bosque, no usa más que una rama. Cuando el ciervo apaga su sed en el río, no bebe más que lo que le cabe en la panza. Nosotros acumulamos cosas porque tenemos el corazón vacío.





Anthony de Mello.





sábado, 19 de marzo de 2011

Acción desinteresada.


Lo que más me deprime es la absoluta vulgaridad de mi existencia. Jamás en la vida he hecho nada tan importante como para merecer la atención del mundo. Te equivocas si piensas que es la atención del mundo lo que hace que una acción sea importante, dijo el Maestro.
Siguió una larga pausa. Bueno, pero es que tampoco he hecho nada que haya influido en alguien, ni para bien ni para mal... Te equivocas si piensas que es el influir en los demás lo que hace que una acción sea importante, volvió a decir el Maestro.
Pero, entonces, ¿qué es lo que hace que una acción sea importante? El realizarla por sí misma y poniendo en ello todo el propio ser. Entonces resulta ser una acción desinteresada, semejante a la actividad de Dios.




Anthony de Mello.




viernes, 18 de marzo de 2011

Gratitud.


La gratitud prepara el camino. Sientanse tan agradecidos a la existencia como les sea posible... por cosas pequeñas, no solo por las grandes... por el simple acto de respirar No tenemos ningún derecho sobre la existencia, de modo que aquello que se recibe es un regalo.


Desarrollen cada vez más la gratitud; dejen que se convierta en su estilo de vida. Estén agradecido a todos. Si se entiende la gratitud, entonces se agradecen las cosas que se han hecho de forma positiva. Incluso se agradecen las cosas que se han realizado negativamente. Ser agradecidos cuando alguien los ayuda; este es solo el principio. Luego se empieza a agradecer que alguien no les hiciera daño... cuando podría haberlo hecho; fue amable. Una vez que se entiende el sentimiento de gratitud y se le permite penetrar hondo en el ser, se empieza a sentir gratitud por todo. Y cuanto más agradecidos sean, menos se quejarán y gruñirán. Cuando desaparecen las quejas, también desaparece la desdicha, ya que esta existe con la queja. Está enganchada a las quejas y a la mente propensa a quejarse. Es imposible que exista con la gratitud. De manera que este es uno de los principales secretos que hay que aprender.





Osho.



jueves, 17 de marzo de 2011

Resplandece.


Sal de entre las nubes,
así como la luna,
y resplandece.






Buda.






miércoles, 16 de marzo de 2011

Compañeros de viaje.

Una relación entre almas se sustenta en la amistad, la confianza, la admiración y el interés por las actividades y sueños de la pareja. El respeto mutuo, la sinceridad y la complicidad fortalecen el vínculo, así como el honrar y valorar la relación. El erotismo es esencial en la relación de pareja: nos gusta estar cerca del otro, sentirlo, tocarlo, saborearlo también físicamente, y no sólo en la intimidad sexual. Recordemos que el placer y el disfrute refuerzan el vínculo entre la pareja.
La valoración recíproca es otro de los fundamentos del amor. Necesitamos ser amados como únicos e insustituibles, brillar con luz propia en la relación. Según Alberoni: «Una pareja sigue enamorada si las dos personas cambian, crecen, se transforman y se reencuentran, se redescubren, y se vuelven a ver con los ojos resplandecientes del estado naciente». Por eso es esencial preservar aquello que hubo en la atracción inicial, en los albores del encuentro, para poder recurrir al fuego original en los momentos de oscuridad.
Así pues, en una relación de seres en proceso de crecimiento se elige al otro como compañero/a, no para que nos salve, proteja, sostenga o adore. Tampoco para escapar de una situación o para que nos proporcione seguridad. Optamos por una relación privilegiada para brindarnos la oportunidad de ir un poco más allá en nuestro viaje hacia el corazón, lo que significa que a través de la relación podemos conocernos, expresarnos y desarrollarnos con una mayor profundidad.





Ascención Belart.




martes, 15 de marzo de 2011

El espíritu de la tierra.


Si por un momento fuéramos capaces de enviar nuestra imaginación hacia la luna y desde ahí observar la Tierra, nos daríamos cuenta de que nosotros, los seres humanos, no vivimos en un país sino en un planeta. (…) La humanidad entera debe dar un paso más en el desarrollo de su conciencia. Ya los problemas que atañen a un país por separado, son pequeños en relación con los problemas que aquejan al planeta entero.( Alejandro Jodorowsky).

lunes, 14 de marzo de 2011

Futuro.


No quieras conducir el futuro.

Nada temas. Suelta el timón.

Deja que el viento sople.

Quien nada teme,

fluye en su propia dirección.


Querer conducir el futuro

es generar expectativas.

Quien siembra expectativas

cosecha frustraciones.


La vida fluye, cambiante,

imprevista, como la marea.




Alfonso Ruiz Soto.






domingo, 13 de marzo de 2011

Dios en el corazón.


El maestro se hizo famoso mientras aún vivía. Contaban que Dios mismo había ido un día a pedirle consejo: “Quiero jugar al escondite con los hombres. He preguntado a mis ángeles cuál sería el mejor sitio para esconderse. Unos dicen que en lo profundo del océano. Otros, que en la cima de la montaña más alta. Otros que en la cara escondida de la luna o en una estrella lejana. Tú, ¿qué me aconsejas?

Respondió el maestro: “Escóndete en el corazón humano. Es el último sitio en que se les ocurrirá ir a buscarte”.



Bruno Ferrero.




sábado, 12 de marzo de 2011

Antes de que mi Alma me hablara...


Antes de que mi alma me hablara, en mi corazón el amor
era como una delgada cuerda ajustada entre dos clavijas.
Pero ahora el amor se ha transformado en un halo que rodea a todos los seres
y se difunde lentamente hasta abrazar todo lo que existe.






Khalil Gibrán.






viernes, 11 de marzo de 2011

Acuerdo de Almas.


Con cada persona que forma parte de nuestra vida establecemos un acuerdo de almas. Esto significa que mucho tiempo atrás, en el reino de las almas, prometimos tener un encuentro especial, compartir la vida, modelar la experiencia, completar otra alma, al unirnos con ella en esta vida terrenal.

Los acuerdos entre las almas son compromisos para el crecimiento del alma en conjunción con otra. De esta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de conciencia y apertura total que los místicos denominan "iluminación".

Estos compromisos son el motivo por el cual, en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona; otras veces no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida, o nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito que a su vez puede terminarse abruptamente.

Como miembros de esta comunidad de almas reunidas en la vida sobre la Tierra, hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra propia alma y las de los demás.

Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras; algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través de la desolación de tan terrible pérdida; otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su sabiduría. Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol: todos formamos parte de este gran destino espiritual que principalmente consiste en recordar nuestra esencia eterna y dirigir nuestros actos hacia la unión final.

Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña escena en el eterno conjunto humano, cuyo fin es el desarrollo del alma.

Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra vida tiene un importante propósito : el de entrar en contacto con nuestra alma y hacerla crecer; que cada relación existe para agudizar la conciencia de nuestra alma.

Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse como un error o un fracaso. A la luz del espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un plan perfecto y eterno.




Autor desconocido.