sábado, 31 de julio de 2010

El alma.


El alma no puede tener secretos sin que la conducta lo revele.




Papini.




Hay una teoría...


Hay una teoría que afirma que si alguien descubriera lo que es exactamente el Universo y el por qué de su existencia, desaparecería al instante y sería sustituido por algo aún más extraño e inexplicable.
Hay otra teoría que afirma que eso ya ha ocurrido.



Douglas Adams.


"El restaurante del fin del mundo ."



viernes, 30 de julio de 2010

Fábula.

Y un día pasaron por allí los ojos de una niña
que le habían robado al cielo el brillo de dos estrellas.




Y te cuentan cómo él se transformó
en árbol porque así lo deseó
y se quedó plantado allí mirando
la tierra en que nacían flores nuevas.

Fue refugio de conejo y colibrí
y el viento le enseñó a qué saben,si
la miel y la resina silvestres
y la lluvia lo bañó.

"Y mi felicidad" -decía para sus adentros-
"eso... eso... sé que ahora la encontré
eso... porque tengo
todo el tiempo ya para mí
ya no necesito más de nadie,
toda la belleza de la vida es para mi".

"Y un día pasaron por allí
los ojos de una niña
que le habían robado al Cielo
el brillo de dos estrellas".

Y se estremecieron sus raíces.

Cuánto desconcierto
de improviso dentro de él
eso solamente siente el hombre sin la mujer
y alargó sus ramas hacia ella.

Sintió que la felicidad
no es nunca la mitad del infinito.

Luego, era el tiempo
sol y luna, nube y música
era el tiempo risa y llanto
y entre tanto
era un hombre que
a la vida despertó.

Era como el tiempo que llenaba
sus enormes solelades,
esa parte verdadera
que una fábula encantada
esconde en sí para ser en auténtica.




Eros Ramazzotti.


Si yo viajase...


Si yo viajase con dos compañeros, uno virtuoso y otro deshonesto,
ambos me servirían de maestros.
Percibiría lo bueno del primero y le copiaría,
en tanto que los defectos que viera en el segundo
trataría de corregírmelos.




Confucio.



El hogar.


A menos que encontremos nuestro verdadero hogar, debemos seguir viajando. Y lo más sorprendente es que el verdadero hogar no está tan lejos.

Hacemos muchos hogares y nunca observamos el verdadero hogar. Los hogares que hacemos son todos arbitrarios, todos son castillos en la arena o palacios alzados con naipes: simples juguetes con los que divertirnos. No son hogares de verdad, porque la muerte los destruye a todos. La definición del hogar de verdad es aquel que es eterno. Solo Dios es eterno; todo lo demás es temporal. El cuerpo es temporal, la mente es temporal; el dinero, el poder, el prestigio... todo es temporal. No alcen sus hogares en estas cosas. No estoy en contra de ellas. Utilicenlas, pero recuerdes que únicamente son una posada; son buenas para pasar la noche, pero por la mañana debemos irnos.

A menos que encontremos nuestro verdadero hogar, debemos seguir viajando. Y lo más sorprendente es que el verdadero hogar no está tan lejos. No dejamos de pasarlo por alto porque está muy cerca; ni siquiera está cerca, se encuentra dentro de nosotros mismos.

Busquenlo dentro suyo. Aquellos que lo han hecho siempre lo han encontrado.


Osho .


jueves, 29 de julio de 2010

miércoles, 28 de julio de 2010

Misterios del tiempo.


Cuando el viajero miró hacia atrás y vio que el camino estaba intacto, se dio cuenta de que sus huellas no lo seguían, sino que lo precedían.



Alejandro Jorodowsky.



Sean de este mundo...


Sean de este mundo pero no le pertenezcan.



Jesús.



Grandeza.


Lo malo de este mundo, dijo el Maestro tras suspirar hondamente, es que los seres humanos se resisten a crecer. ¿Cuándo puede decirse de una persona que ha crecido?, preguntó un discípulo. El día en que no haga falta mentirle acerca de nada en absoluto.




Anthony de Mello.



martes, 27 de julio de 2010

I cried for you .

Reconociendonos.


Hay alguien especial para cada uno de nosotros.
A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres.
Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado, del cielo.
Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los ha amado en los desiertos de Egipto iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia.
Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad. Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.
Es posible que nuestra mente diga: «Yo no te conozco.»
Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos agarra de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser.
Nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela a través de los siglos.
El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son.
Sentimos el vínculo que nos une.
También intuimos las posibilidades, el futuro. En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus problemas forman un velo que cubre los ojos de su corazón, y no nos permite que se lo retiremos.
Su frimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino.
Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconocimiento supera la intensidad de cualquier erupción volcánica, y se libera una tremenda energía.
Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya co nocemos profundamente a esta persona, a un nivel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reserva da para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reacción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil.
La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo.
No todo el mundo está preparado para percatarse al instante.
Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.
Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente. El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo, hermano, pariente o amigo íntimo. O puede tratarse de nuestro ser amado que a través de los siglos, llega a nosotros y nos besa de nuevo para recordarnos que permaneceremos siem pre juntos, hasta la eternidad.



Brian Weiss.




lunes, 26 de julio de 2010

Siempre.


Siempre esta sensación de inquietud. De esperar más. Hoy son las mariposas y mañana será la tristeza inexplicable, el aburrimiento o la actividad desenfrenada por arreglar este o aquel cuarto, por coser, por ir aquí o allá a hacer mandados, mientras trato de tapar el universo con un dedo, hacer mi felicidad con ingredientes de receta de cocina, chupándome los dedos a ratos y a ratos sintiendo que nunca podré llenarme, que soy un barril sin fondo, sabiendo que "no me conformaré nunca" pero buscando absurdamente conformarme mientras mi cuerpo y mi mente se abren, se extienden como poros infinitos donde anida una mujer que hubiera deseado ser pájaro, mar, estrella, vientre profundo dando a luz universos, novas relucientes... y ando reventando palomitas de maíz en el cerebro, blancas motitas de algodón, ráfagas de poemas que me asaltan todo el día y hacen que quiera inflamarme como globo para llenar el mundo, la naturaleza, para empaparme de todo y estar en todas partes, viviendo una y mil vidas diferentes...


Mas he de recordar que estoy aquí y que seguiré anhelando, agarrando pizquitas de claridad, haciendo yo misma mi vestido de sol, de luna, el vestido verde-color de tiempo con el que he soñado vivir alguna vez en Venus.


Gioconda Belli.


Piensas que el universo está agitado ?


¿Piensas que el universo está agitado?

Ve al desierto por la noche y contempla las estrellas.

Esta práctica deberá dar respuesta a la pregunta. La persona superior dispone su mente como el universo dispone las estrellas en el cielo. Conectando su mente con el origen sutil, la calma. Una vez calmada, ésta se expande de manera natural y, al final, su mente se vuelve tan vasta inconmensurable como el cielo nocturno.


Lao Tse.

Hua Hu Ching -5


domingo, 25 de julio de 2010

A ti .

A ti que eres, simplemente eres, esencia de mis días, esencia de mis sueños...

Disfrutar...


La palabra disfrutar proviene, y no por casualidad, de la palabra fruto. Disfrutar quiere decir tomar del árbol de la vida sus más preciados frutos y saborearlos; saborear el hecho de vivir.

Qué estúpido sería tomarnos el trabajo de hacer crecer un árbol y después no permitirnos siquiera tomar esos frutos para sentir su sabor. Qué idiota suena el trabajo de hacer crecer los frutos que uno nunca comerá, ni dejará para que otros coman, ni regalará a nadie para que disfrute, ni pondrá a disposición de quien los precise.

A veces me resulta muy triste hablar con gente que me cuenta que se ha pasado toda la vida preparando el terreno, toda la vida aireando la tierra, toda la vida comprando abonos y fertilizantes, toda la vida consiguiendo semillas más y más sofisticadas, toda la vida viajando a buscar los fertilizantes más caros, y los tutores más específicos, gente que ha gastado fortunas en planes de riego y tiempo incontable en su sacrificio personal, y ha cuidado esas plantas renunciando a muchas cosas, hasta verlas crecidas. Gente que ahora, que encuentra esos árboles allí, con los frutos prontos... ahora, no se anima a comer de ellos.

Qué estúpida esencia la del ser humano cuando obra de esta manera. Qué imbécil idea de lo que es la vida hacer crecer el fruto para luego no darse el permiso de disfrutarlo. Qué bueno sería animarse a saber que aquello que le da sentido a la siembra es poder disfrutarla, o poder compartirla, o poder decidir cederla para que otro la disfrute.


La historia de Eliahu.

En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, al lado de unas palmeras datileras.Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis para que sus camellos abrevaran y vio a Eliahu sudando mientras parecía escarbar en la arena.

-¿Que tal, anciano? La paz sea contigo.

-Contigo —contestó Eliahu sin dejar su tarea.

-¿Qué haces aquí, con este calor y esa pala en las manos?

-Estoy sembrando —contestó el viejo.

-¿Qué siembras aquí, bajo este sol terrible?

-Dátiles -—respondió Eliahu mientras señalaba el palmar a su alrededor.

-¡Dátiles! —repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez del mundo con comprensión. El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo.

Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de anís que traigo conmigo.

-No, debo terminar la siembra. Luego, si quieres, beberemos...

-Dime, amigo. ¿Cuántos años tienes?

-No sé... Sesenta, setenta, ochenta... No sé... Lo he olvidado. Pero eso, ¿qué importa?

-Mira, amigo. Las datileras tardan más de cincuenta años en crecer, y recién cuando se convierten en adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no te estoy deseando el mal, y lo sabes. Ojalá vivas hasta los ciento un años; pero tú sabes que difícilmente podrás llegar a cosechar algo de lo que hoy estás sembrando. Deja eso y ven conmigo.

-Mira, Hakim, yo he comido los dátiles que sembró otro, alguien que no pensó en comerlos. Siembro hoy para que otros puedan comer mañana los dátiles que estoy plantando...Aunque sólo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.

-Me has dado una gran lección, Eliahu. Déjame que te pague esta enseñanza que hoy me has dado de la única manera que puedo —y diciendo esto, Hakim puso en la mano del viejo una bolsa de cuero llena de monedas.

-Te agradezco tus monedas, amigo. Eliahu se arrodilló y tiró las semillas en los agujeros que había hecho mientras decía:

-Los caminos de Alá son misteriosos...Ya ves, tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y, sin embargo, fíjate lo que sucedió, todavía no he acabado de sembrar y ya he cosechado una bolsa de monedas, la gratitud y la alegría de un amigo.


Y amo este cuento porque descubrí al escucharlo que también mi disfrute puede ser tu disfrute, que también gozo viendo a otros disfrutar de lo que yo planté. Descubrí que es indudablemente un privilegio poder hacer crecer un árbol y terminar, por decisión, regalando sus frutos. Sembrar para que alguien (importante como uno mismo) pueda recoger la cosecha y entonces darse cuenta de que ésa es quizá, la mejor razón para la siembra.


Jorge Bucay.

"El camino de la felicidad"


El bien es mayoría...


El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso.
Una bomba hace mucho más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye,
existen millones de caricias que construyen la vida.




Facundo Cabral.



viernes, 23 de julio de 2010

Free Hugs !!!!

Por un momento nuestras vidas se unieron tocando nuestras almas.
(Oscar Wilde)

Los molinos de Dios.


Un error básico que extravía a muchas personas es el siguiente:

Piensan en Dios y en el hombre en términos sólo del momento o como mucho, de unos pocos años. Quieren ver todo encuadrado y arreglado en un año o dos y cuando esto no sucede, deciden que no hay justicia en el universo, ni ley, ni orden, y se preguntan por qué Dios no ocupa su puesto y hace algo.

Tú vas a vivir para siempre, -en algún lugar. Vas a vivir no por un siglo o mil siglos, sino para siempre. Y por lo tanto verás que un año o dos, o veinte, o treinta es un tiempo muy corto en el cual buscar resultados permanentes. Los molinos de Dios muelen lentamente, pero cuando lo hacen, muelen sumamente pequeño. El jardinero no dice que no exista ley en la naturaleza, sólo porque su siembra no crezca una semana después que la plantó. No decimos que el ferrocarril no funciona, sólo porque el tren no está en Chicago media hora después de salir de New York, pero a menudo somos tentados a pensar que no hay ley de justicia y rectitud, sólo porque no vemos los resultados de las buenas o malas acciones de las personas, poco tiempo después que han sucedido.

Lo que un hombre siembre, dice la Biblia, eso mismo cosechará. Esta cosecha toma tiempo. Si te parece que en tu propia vida, aún no has recibido lo que mereces, la respuesta es que todavía no es el momento.

Si parece que algún conocido tuyo tampoco está obteniendo las recompensas o los castigos que tú consideras se ha hecho acreedor, la respuesta es -que todavía no es el momento. Dios nunca es burlado, y tarde o temprano, cada oración es contestada. Cada buen pensamiento, palabra, o acto, produce sus frutos de felicidad y avance espiritual y, por supuesto, cada cosa negativa, por la cual somos responsables deberá ser confrontada y superada también. La naturaleza siempre se toma su tiempo y para entenderla debes tener una visión de largo alcance.


Emmet Fox.



jueves, 22 de julio de 2010

Anatomía de un día maravilloso.


Todo salió redondo, como si lo hubiera planeado.

El despertador no se trabó. Al bañarse quedaba jabón en la regadera, y el agua no se enfrió. El pan no se quemó. Su hijo lo besó espontáneamente.

Consiguió asiento en el micro. Llevó paraguas y llovió. Vio una mujer hermosa y ella lo miró. Le dijeron que era simpático. Cobró el sueldo entero, sin descuentos. Alguien le contó un chiste nuevo, y era bueno. No olvidó las llaves. El perro saltó para saludarlo. Su equipo de fútbol ganó 2 a O. Un amigo lo invitó a una fiesta. Su esposa le había cocinado su plato favorito y después de cenar le confesó que tenía ganas de hacer el amor con él. Así, en un mismo día, todas las publicitadas cosas simples de la vida aparecieron rendidas a sus pequeños pies humanos.

-¿Esto es suficiente para ser feliz?—!e preguntó la luna, el la miró de reojo, esbozó una sonrisa de compromiso y susurró lentamente.-

-No, pero es una gran ayuda para seguir adelante.



Extraido del libro "El camino de la felicidad".


Jorge Bucay.



Vivir...


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.




Oscar Wilde.



miércoles, 21 de julio de 2010

Para vivir mejor...



Celebra lo que la existencia te trae.


El camino del buscador está lleno de espacios maravillosos, pero también hay momentos desérticos. Está lleno de felicidad, como cuando sale el sol por la mañana y los pájaros cantan y las flores sonríen en todo el mundo. Pero no siempre es así. También hay momentos de mucha oscuridad. Estás perdido, sin saber dónde estás y no sabes si esa noche tiene un final.

Esto es algo que tienes que asimilar: el camino tiene subidas y bajadas, no es siempre estático. Y mejor que sea así o te aburrirías del éxtasis. No puedes pasarte las veinticuatro horas del día sonriendo, también tienes que descansar. Los momentos en que te sientes retraído, perdido, son los momentos de descanso. Los momentos en los que sientes felicidad, una sonrisa, son los momentos de celebración.

Pero no deberías escoger. Son igualmente aceptables, son igualmente inevitables. Tienes que entender la semejanza de estos dos momentos: oscuro y negativo, claro y positivo. No estás pidiendo sólo momentos felices, no estás pidiendo nada de nada. Simplemente celebras lo que la existencia te trae. Sea cual sea el regalo -una noche oscura o una alegre mañana, lágrimas o sonrisas-, eso no importa. Tu agradecimiento sigue siendo el mismo.

Es algo difícil de entender... Cuando las cosas van bien, es muy fácil estar agradecido. Pero el verdadero agradecimiento surge cuando las cosas no van bien, y es la prueba de fuego de tu gratitud...

La belleza de la gratitud cuando no hay nada que agradecer es sencillamente un inmenso milagro, es mágico, es un momento de enorme transformación. Hay que ser muy inteligente. Espero que lo demuestres. Confío en que todo el mundo tenga inteligencia para entender los misterios más profundos de la vida.


Osho.



martes, 20 de julio de 2010

Ser feliz...


Uno se siente inclinado a pensar que
la pretensión de que el hombre sea "feliz"
no está incluida en el plan de la Creación.





Sigmund Freud.