viernes, 30 de abril de 2010

Chamanes : Sanadores del alma.


La recuperación del alma —una práctica terapéutica contemporánea enraizada en la tradición chamánica— está atrayendo significativamente la atención cuando el impulso del milenio se enfoca en la asistencia sanitaria holística.

En los últimos años ha sido considerada por mucha gente como una poderosa alternativa a la psicoterapia. Todo el mundo, desde financieros sometidos a altas presiones hasta fatigados obreros con dolor de espalda, está acudiendo a practicantes chamánicos para que le ayude. A pesar de su nombre, la llamada recuperación del alma es una técnica intensamente práctica que, sorprendentemente, produce inmediatos y poderosos resultados.

Hay poco análisis en la recuperación del alma, todo es acción y resultados. El modelo psicoterapéutico de Occidente se puede comparar con el lento fluir de una persona que cava y cava en su pasado de dolor y culpa pasando por antiguas heridas, mientras la recuperación del alma desnuda la herida y la culpa como una serpiente que muda su piel.

Sin embargo, el intenso enfoque en el cliente no explica totalmente por qué esta técnica trabaja tan efectivamente. Sea lo que sea lo que le sucede al cliente durante la recuperación, parece claro que entra en otra esfera de entendimiento donde sus preocupaciones se ponen en contexto frente a mayores, más profundas imágenes de realidad, donde, por primera vez, ve su verdadero papel y su único lugar en el Universo.

La explicación de los practicantes es sencilla: Cada vez que nosotros somos traumatizados, maltratados, heridos o abandonados —dicen— partes de nuestra alma se separan y refugian o llegan a perderse o quedarse bloqueadas en lo que los chamanes llaman “otros mundos”. Accidentes físicos, traumas emocionales, abusos, malos tratos en la infancia, agresiones y violación, son algunas de las razones más comunes para visitar a un practicante de la recuperación del alma.

La parte del alma, encarada con esta herida, huye. En sí mismo, esto es una acción de curación positiva o autoprotección. Sólo cuando la pérdida de esta energía empieza a tener efectos perjudiciales, la parte perdida del alma necesita volver.

Así, la función del chamán en todas las culturas ha sido buscar los otros mundos para encontrar esos fragmentos y reunirlos con la persona que los ha perdido, o guiar al cliente de manera que él pueda encontrarlos por sí mismo.

Esto es el retorno de esas partes del alma, lo cual explica el inmediato sentimiento de la totalidad por parte del cliente, aseguran los practicantes. El cliente es (-re) unido con su yo, con él mismo, y así por primera vez, realmente puede ver su verdadera situación y lugar en la naturaleza.


Fuente: http://www.mysteryplanet.com.ar/

La Fe.


" La fe es como ese pájaro que siente la luz y canta
cuando la aurora aún está oscura."

R.Tagore.


Solo hay un rincón...


Sólo hay un rincón en el universo
que a buen seguro puedes mejorar,
y ese rincón eres
TÚ.

Aldous Huxley.

El corazón.


Sumergirse en el mundo del corazón es como penetrar en un intrincado laberinto de complejas sensaciones que tergiversan tanto lo que el hombre siente en realidad en su yo más interior, como las emociones que está percibiendo provenientes del mundo que le rodea.

Al corazón se le educa con las emociones.

El corazón funciona como un órgano autónomo, que, independientemente de la voluntad del individuo, de su comprensión de las cosas que le ocurren, genera una serie de sentimientos de acuerdo a sus propios mecanismos de funcionamiento. Al corazón no se le puede pedir que razone, de la misma manera como no se le puede pedir que sienta al cerebro. Al corazón se le educa no con conceptos sino con emociones; un corazón que ha crecido en medio de los suaves efluvios del amor, aprenderá a emanar estas mismas emociones sin medida y sin descanso, pero un corazón forjado en la fría indiferencia no podrá hablar el lenguaje del cariño y de las caricias.

El corazón es como una delicada flor que cuando siente el invierno cierra sus pétalos y se refugia en lo más interno de su ser, pero cuando siente los tibios rayos solares encarnados en las suaves caricias del amor, abre su corola y deja escapar el perfume de los amores más sublimes que el ser humano puede emanar; y cada corazón tiene una historia diferente, cada corazón ha sido forjado bajo diferentes condiciones de vida, cada corazón, podríamos decir, es como una flor con diferente color y perfume. Decíamos en la sesión anterior que los pensamientos de los seres humanos colorean la percepción que tiene de todo lo que le rodea, déjenme agregar, que el corazón es uno de los órganos que más influye en el coloramiento de las percepciones externas.

Kwan Yin.


jueves, 29 de abril de 2010

Arco iris...


"La vida es un arco iris que incluye el negro."

Yevgeny Yevtushendo.


Ahora lo entiendo ...


A los que quieren comprender a los demás.

Siendo niño pertenecí al movimiento scout. Ahí nos enseñaban, entre otras cosas, la importancia de la “Buena Acción” que consistía en realizar todas los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y botarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar los platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. Me gustaba mucho cumplir esta tarea.

Un día caminaba por una calle coriana y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse. Estaba herido, un carro lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse.

Vi allí una gran oportunidad para hacer la “Buena Acción” y como buen scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas. Yo nunca había entablillado a nadie pero el “Manual Scout” decía cómo hacerlo. Con mucho amor y entrega me acerqué, lo agarré pero me clavó los dientes en las manos. Inmediatamente me llevaron a la Sanidad y me inyectaron contra la rabia, auque la rabia que tenía por la mordida no se me quitó con la vacuna.

Durante mucho tiempo no entendí por que el perro me había mordido si yo sólo quería salvarlo y no hacerle daño, no sé que pasó y no me lo pude explicar. Yo quería ser su amigo, es más, pensaba curarlo, bañarlo, dejarlo para mí y cuidarlo mucho. Ésta fue la primera decepción que sufrí por intentar hacer el bien, no lo comprendí. Que alguien haga daño a quien lo maltrata es tolerable, pero que trate mal a quien lo quiera ayudar no es aceptable.

Pasaron muchos años hasta que vi claro que el perro no me mordió, quien me mordió fue su herida; ahora sí lo entiendo perfectamente.

Cuando alguien está mal, no tiene paz, está herido del alma y si recibe amor o buen trato de alguien: ¡Muerde! Pero él no hunde los dientes, es su herida la que los clava.

Comprende el malestar de las personas que te rodean. Cuando alguien te grita, te ofende, te critica o te hace daño no lo hace porque te quiere mal sino porque está herido, está herido del alma, se siente mal o algo malo está pasando por su vida. No te defiendas ni lo critiques, más bien compréndelo, acéptalo y ayúdalo.

Ahora lo entiendo.


Ricardo Bulmez.

"El arte de combinar el Si con el No "



miércoles, 28 de abril de 2010

Halagos e insultos .


Era un venerable maestro. En sus ojos había un reconfortante destello de paz permanente. Sólo tenía un discípulo, al que paulatinamente iba impartiendo la enseñanza mística. El cielo se había teñido de una hermosa tonalidad de naranja-oro, cuando el maestro se dirigió al discípulo y le ordenó:

-
Querido mío, mi muy querido, acércate al cementerio y, una vez allí, con toda la fuerza de tus pulmones, comienza a gritar toda clase de halagos a los muertos.

El discípulo caminó hasta un cementerio cercano. El silencio era sobrecogedor. Quebró la apacible atmósfera del lugar gritando toda clase de
elogios a los muertos. Después regresó junto a su maestro.

-
¿Qué te respondieron los muertos? -preguntó el maestro.
-
Nada dijeron.
-
En ese caso, mi muy querido amigo, vuelve al cementerio y lanza toda suerte de insultos a los muertos.

El discípulo regresó hasta el silente cementerio. A pleno pulmón, comenzó a soltar toda clase de
improperios contra los muertos. Después de unos minutos, volvió junto al maestro, que le preguntó al instante:

-
¿Qué te han respondido los muertos?
-
De nuevo nada dijeron -repuso el discípulo.
Y el maestro concluyó:
-
Así debes ser tú: indiferente, como un muerto, a los halagos y a los insultos de los otros.

El Maestro dice: Quien hoy te halaga, mañana te puede insultar y quien hoy te insulta, mañana te puede halagar. No seas como una hoja a merced del viento de los halagos e insultos. Permanece en ti mismo más allá de unos y de otros.


Cuentos de la India.

Mi YO verdadero.


Cuando ha desaparecido la proyección del yo, del ego,
entonces surge en mí la ola ininterrumpida del YO verdadero.
Me concede la gracia de la felicidad que penetra y abraza todo mi saber.
Unico y trascendental, se muere en el gran silencio.
¿Cómo expresar con palabras esta felicidad?


Thayumanavar.


Millones de personas...


Millones de personas prefieren no crecer.
Permanecen como semillas , se quedan en potencialidades,
nunca llegan a realizarse. No saben que es la autorrealización,
no saben nada acerca de la existencia.
Viven totalmente vacías y mueren totalmente vacías.
El esclarecimiento, como brote audaz de la conciencia humana,
es el arte de abrazar apasionadamente
el dinamismo evolutivo.

Osho.


martes, 27 de abril de 2010

De que sirven las palabras ...


¿De qué sirven las palabras,
cuando el amor ha embriagado el corazón?
.

Kabir.


Karma.


Cuántas veces escuchamos: "Todo vuelve multiplicado". Obviamente, lo bueno y lo malo.

Eso es karma. Acción-reacción. Causa-efecto. Jesús diciéndolo para todos los tiempos: "El que siembra cosecha".

Sai Baba, en la India, me recibió un día con una frase, que quiebra la roca.-
"Fuera de tí, no hay refugio", es decir no podemos escapar de nosotros mismos.

Ya los amos de la tierra, decían :"El que las hace, las paga".

Si con eso no entendemos el karma, es porque queremos seguir confiando en que nuestra picardía, logre evitar que el otro se entere de nuestras acciones, cosa que es muy factible de lograr, el engaño al mundo exterior; en cambio, quién ya las sabe, incluso antes de que sean realizadas, es nuestro propio Ser, el maestro interno, o como dicen los tibetanos, el abogado defensor, el fiscal, el juez, el verdugo, todos en la misma energía interna, que maneja el karma como una forma perfecta de aprendizaje, de saldo de errores, y de evolución espiritual rapidísima, instantánea.

Nadie escapa de sus propios pensamientos, emociones y acciones.

Ahora empiezan las sutilezas. ¿El karma es negativo? ¿Todo karma es terrible? De ahí la frase, "¡Que Karma!" que ya es parte del inconciente colectivo, y mención automática frente a todo tipo de situaciones penosas que transita alguien o nosotros mismos.

No, el karma, no es necesariamente de polaridad negativa, suele ser, sí, el que más impacta. El karma es neutro, puede rumbear para uno u oro lado, de la balanza de nuestro paso por el planeta. Lo cierto es que cada acto, genera una consecuencia; si el acto ha sido noble, servicial, virtuoso, se convierte en lo que los difusores espirituales, y tantos maestros ancestrales,
llaman Dharma, el buen karma, el karma no solo de lo que Es, sino de lo que debe SER.

No hay maestro, que no reitere, los prodigios de una vida dharmica, una vida a favor de la vida, mientras que si la acción, como suele ser la mayoria de las causadas por la ignorancia y el adormecimiento, son perjudiciales hacia cualquier forma de vida, el karma que regresa como un boomerang, sobre quien emano la energía, es sabiamente duro, durísimo, causando sufrimiento, desde ya multiplicado en proporcion a la acción causada.

Aun ese karma negativo, segun las enseñanzas espirituales, se considera bienvenido, y perfecto, porque nos da la chance vertiginosa, de acceder a un nuevo nivel de experiencia e información y habiendo entendido la lección, dejar de repetir ese tipo de conducta.
Sólo que el hombre no usa el discernimiento y vuelve a quemarse una y otra vez con la misma llama.

Einstein, contaba con su honor e ironía característica, que si un animal cualquiera, pasaba por una corriente eléctrica y quemaba una parte de su cuerpo, jamás en su ciclo vital volvería a acercarse al lugar, y repetir la instancia, en cambio el hombre, poseedor de la corteza cerebral, del hipotálamo, del entendimiento, era el único animal, que una vez quemado, retomaba la experiencia, por rebeldía u orgullo, para ver si esta vez salía indemne, o por tosudez, queriendo vencer y atacar la fuente que lo acababa de dañar, o simplemente por estupidez y olvido de que allí se hallaba el peligro.

Esto simbólicamente, describe, los sufrimientos cotidianos que parecemos repetir, en forma insólita, los mismos miedos, la misma autodestrucción en relaciones enfermas, la misma ira, el desprecio, el resentimiento, el engaño, la mentira, el descuido corporal, y todo eso genera un karma rápido del que no podemos escapar.


Claudio María Domínguez.


La vida no planificada .


No hay planificación en la existencia; su belleza radica en que no se puede planificar.
Una vida no planificada posee una belleza tremenda porque siempre hay una sorpresa
esperando en el futuro.

El futuro no va a ser simplemente una repetición; algo nuevo acontece siempre y uno no
puede darlo por hecho.
La gente segura lleva una vida burguesa. Esto significa levantarse a las siete y media,
tomar el desayuno a las ocho, subir a las ocho y media al tren que los llevará a la ciudad,
regresar a las cinco y media, tomar el té, leer el periódico, ver la televisión, luego cenar, hacer
el amor con la mujer sin ningún amor e irse a la cama. Eso mismo vuelve a empezar al día
siguiente. Todo está asentado y no hay sorpresa: el futuro no será otra cosa que el pasado
repetido una y otra vez. Desde luego, no hay miedo. Hicieron estas cosas tantas veces
que habrán adquirido destreza. Pueden hacerlas otra vez.
Con lo nuevo hay miedo, porque nunca se sabe si uno será capaz de hacerlo. Uno está
haciendo siempre por primera vez, de modo que siempre se está inseguro acerca de si se va a
conseguir. Pero en ese entusiasmo y en esa aventura están la vida... digamos estar vivos,
porque la «vida» también se ha convertido en una palabra aburrida y muerta..., estar vivos y
fluyendo.


Osho.




lunes, 26 de abril de 2010

Abrazo...


" He experimentado de todo,
y aseguro que nada es mejor que estar en los brazos
de alguien que amas."

John Lennon.


Me doy permiso para...


Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia. No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida. Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan. No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.
Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse. Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas. Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada. Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer. Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.

Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender. Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia. Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo. Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio. Prefiero las relaciones menos densas. Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré. Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

Joaquin Argente.

Del libro " Me doy permiso para"...

Gracias Maje ,
como siempre, mi amor incondicional !!!

domingo, 25 de abril de 2010

Todas las cosas del universo ...


Todas las cosas del universo van de lo sutil a lo manifiesto y regresan de nuevo.

Tanto si se trata de la forma de una estrella o de una persona, el proceso es el

mismo.

Primero, existe la energía sutil.

A continuación, se hace manifiesta y cobra vida. Después de un tiempo, la vida

se acaba, pero la energía sutil continúa, bien volviendo al reino sutil, en donde

permanece, o uniéndose de nuevo a las cosas manifestadas.

El carácter de tu existencia viene determinado por las energías a las que te

conectas.

Si te unes a energías toscas, amar a una persona, odiar a un clan, rechazar una

experiencia o condescender habitualmente en otra, llevarás una serie de vidas

pesadas y encadenadas.

Esto puede continuar durante un largo y aburrido tiempo.

El proceder del ser integral es unirse a las cosas más elevadas.

Aferrándose a lo que es refinado y sutil, atraviesa los reinos refinados y sutiles.

Si entra en el mundo, lo hace ligeramente y sin apego. De este modo, puede ir a

cualquier lado sin dejar siquiera el centro del universo.


Lao Tse.

"Hua Hu Ching" - 34


El espejo humeante.


Hace tres mil años había un ser humano, igual que tú y que yo, que vivía cerca de una ciudad rodeada de montañas. Este ser humano estudiaba para convertirse en un chamán, para aprender el conocimiento de sus ancestros, pero no estaba totalmente de acuerdo con todo lo que aprendía. En su corazón sentía que debía de haber algo más.

Un día, mientras dormía en una cueva, soñó que veía su propio cuerpo durmiendo. Salió de la cueva a una noche de luna llena. El cielo estaba despejado y vio una infinidad de estrellas.Entonces, algo sucedió en su interior que transformó su vida para siempre. Se miró las manos, sintió su cuerpo y oyó su propia voz que decía: “Estoy hecho de luz; estoy hecho de estrellas”.

Miró al cielo de nuevo y se dio cuenta de que no son las estrellas las que crean la luz, sino que es la luz la que crea las estrellas. “Todo está hecho de luz –dijo-, y el espacio de en medio no está vacío” Y supo que todo lo que existe es un ser viviente, y que la luz es la mensajera de la vida, porque está viva y contiene toda la información.

Entonces se dio cuenta de que, aunque estaba hecho de estrellas, él no era esas estrellas. ”Estoy en medio de las estrellas”, pensó. Así que llamó a las estrellas el tonal y a la luz que había entre las estrellas el nagual, y supo que lo que creaba la armonía y el espacio entre ambos es la Vida o Intento. Sin Vida, el tonal y el nagual no existirían. La Vida es la fuerza de lo absoluto, lo supremo, la Creadora de todas las cosas.

Esto es lo que descubrió: Todo lo que existe es una manifestación del ser viviente al que llamamos Dios. Todas las cosas son Dios. Y llegó a la conclusión de que la percepción humana es sólo luz que percibe luz. También se dio cuenta de que la materia es un espejo -todo es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz-, y el mundo de la ilusión, el Sueño, es tan sólo como un humo que nos impide ver lo que realmente somos. “Lo que realmente somos es puro amor, pura luz”, dijo.

Este descubrimiento cambió su vida. Una vez supo lo que en verdad era, miró a su alrededor y vio a otros seres humanos y al resto de la naturaleza, y le asombró lo que vio. Se vio a sí mismo en todas las cosas: en cada ser humano, en cada animal, en cada árbol, en el agua, en la lluvia, en las nubes, en la tierra... Y vio que la Vida mezclaba el tonal y el nagual de distintas maneras para crear millones de manifestaciones de Vida.

En esos instantes lo comprendió todo. Se sentía entusiasmado y su corazón rebosaba paz. Estaba impaciente por revelar a su gente lo que había descubierto. Pero no había palabras para explicarlo. Intentó describirlo a los demás, pero no lo entendían. Vieron que había cambiado, que algo muy bello irradiaba de sus ojos y de su voz. Comprobaron que ya no emitía juicios sobre nada ni nadie. Ya no se parecía a nadie.

Él los comprendía muy bien a todos, pero a él nadie lo comprendía. Creyeron que era una encarnación de Dios; al oírlo, él sonrió y dijo: “Es cierto. Soy Dios. Pero vosotros también lo sois. Todos somos iguales. Somos imágenes de luz. Somos Dios”. Pero la gente seguía sin entenderlo. Había descubierto que era un espejo para los demás, un espejo en el que podía verse a sí mismo. ”Cada uno es un espejo”, dijo. Se veía en todos, pero nadie se veía a sí mismo en él. Y comprendió que todos soñaban pero sin tener conciencia de ello, sin saber lo que realmente eran. No podían verse a ellos mismos en él porque había un muro de niebla o humo entre los espejos. Y ese muro de niebla estaba construido por la interpretación de las imágenes de luz: el Sueño de los seres humanos.

Entonces supo que pronto olvidaría todo lo que había aprendido. Quería acordarse de todas las visiones que había tenido, así que decidió llamarse a sí mismo Espejo Humeante para recordar siempre que la materia es un espejo y que el humo que hay en medio es lo que nos impide saber qué somos.

Y dijo: “Soy Espejo Humeante porque me veo en todos vosotros, pero no nos reconocemos mutuamente por el humo que hay entre nosotros. Ese humo es el Sueño, y el espejo eres tú, el soñador”.


Miguel Ruiz.

Los Cuatro Acuerdos.


sábado, 24 de abril de 2010

Pareja ideal.



Nasrudin conversaba con un amigo.

- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?

- Sí, pensé –respondió Nasrudin. – En mi juventud resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco y conocí a una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.

Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita. Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

Paulo Coelho.